¿Cómo se compara un PC frente a una PS6? Sé que muchos de vosotros os hacéis esta pregunta, sobre todo tras las diferentes filtraciones que han ido apareciendo sobre sus posibles especificaciones. Por esta razón, he decidido dar forma a este artículo a modo de guía, donde no solo vamos a ver esa comparativa, sino que además os explicaré qué debería tener un PC gaming para superar el salto de la próxima generación de consolas.
Antes de entrar en materia es necesario explicar algo muy importante, ¿a qué nos referimos con el salto de la próxima generación de consolas? Con esto hacemos referencia a tres grandes claves:
La mejora a nivel de potencia y de tecnologías que trae la llegada de una nueva generación de consolas.
El impacto que esas mejoras tienen en los juegos de próxima generación, tanto en su apartado técnico como en sus requisitos.
Cómo afectan los dos puntos anteriores al gaming en PC, ya que las consolas gozan de una optimización más profunda.
PS6 y la nueva generación: qué podemos esperar
Mark Cerny, ingeniero jefe de PS4 y PS5, y responsable de la configuración de hardware que tendrá PS6, ha reconocido en varias ocasiones que esta nueva consola no va a suponer un salto tan grande en potencia bruta como las generaciones anteriores, y que su evolución estará centrada en dos grandes puntos:
La inteligencia artificial aplicada a gaming.
El trazado de rayos.
¿Qué ventajas ofrecerá la IA aplicada a gaming en PS6?
Esta consola va a contar con una tecnología de reescalado apoyado por un modelo de IA que, muy probablemente, utilizará operaciones FP8, y que estará acelerado por el hardware especializado en IA que tendrá esta consola.
Dicha tecnología estará personalizada y adaptada al hardware de PS6. También sabemos por la propia AMD, que es la encargada de diseñar la CPU y GPU que montará esta consola, que implementará otros avances importantes, como los Neural Arrays, que permitirá a las unidades de computación trabajar como bloques unificados para mejorar el rendimiento en IA.
AMD va a presentar próximamente FSR Redstone, y estoy convencido de que al menos una parte de las tecnologías integradas en esa plataforma deberían llegar también a PS6, como por ejemplo la generación de fotogramas y la reducción de ruido, ambas apoyadas por modelos de IA acelerados por hardware. Esas tecnologías ofrecerían las siguientes ventajas:
El reescalado mejoraría el rendimiento, y al estar apoyado por un modelo de IA mantendría una imagen más estable y de mayor calor calidad.
La generación de fotogramas mejoraría la fluidez, y al utilizar IA esos fotogramas generados tendrían una mayor estabilidad y calidad en la representación de los píxeles.
El reductor de ruido ayudaría a mejorar la calidad de imagen al utilizar trazado de rayos, consiguiendo una imagen más limpia.
El trazado de rayos por fin será viable en consolas
Gracias al nuevo hardware que montará PS6. Las tecnologías de IA aplicada a gaming que he citado anteriormente van a ayudar a la consola a mejorar su rendimiento con trazado de rayos, pero en este sentido el pilar central de PS6 serán los nuevos núcleos para acelerar trazado de rayos, que estarán basados en la arquitectura RDNA 5 de AMD, también conocida como UDNA.
Estos nuevos núcleos para acelerar trazado de rayos utilizarán un diseño y una arquitectura totalmente diferentes a lo que hemos visto en RDNA 4, y será este cambio radical lo que permitirá a AMD reducir distancias con NVIDIA, y convertir a PS6 en una consola realmente capaz de trabajar con trazado de rayos. Estos son los cambios que esperamos:
Mayor capacidad de cálculo de intersecciones rayo-triángulo.
Mejoras en el sistema de cálculo de colisiones BVH, como caché dedicada y otras optimizaciones.
Unidades dedicadas a la aceleración transversal del trazado de rayos, conocidos como Radiance Cores, que liberarán por completo a los shaders.
Esos tres puntos nos aclaran los cambios más importantes y que más impacto tendrán en las capacidades de PS6 para trabajar con trazado de rayos. Con ellos se conseguirá una independencia total de los shaders, capacidades asíncronas completas, cachés dedicadas y aceleración transversal completa por hardware.
La mejora de rendimiento que nos darán todos estos avances, frente a PS5, serán enormes, y podrían convertir a PS6 en una consola capaz de mover juegos con trazado de rayos aplicado a iluminación, sombras y reflejos. Sé que suena impresionante, pero debemos tener en cuenta que esto ya era posible en PC con las GeForce RTX 20, lanzadas en 2018, y que Cyberpunk 2077 ya nos lo mostró en 2020.
Avances a nivel de hardware: ¿qué especificaciones tendrá PS6?
Ya tenemos claras las mejoras más importantes que tendrá PS6 a nivel tecnológico, así que ahora nos toca centrarnos en el hardware. Según las informaciones más recientes, esta consola tendrá:
Un procesador con mayor IPC, más velocidad de reloj, más caché L2 y L3 y más núcleos.
Más memoria unificada, y con un mayor ancho de banda.
Una unidad SSD más rápida, y de mayor capacidad.
Una GPU mucho más potente, a mayor velocidad y más eficiente.
¿Cómo afectarán esas mejoras a los juegos?
Ese nuevo procesador permitiría ejecutar juegos con mejores físicas, una IA más avanzada y una mayor cantidad de NPCs. También mejoraría el rendimiento, y tendría un gran impacto en la tasa mínima de fotogramas por segundo.
Al contar con más memoria es posible crear juegos con mundos más grandes y complejos, utilizar texturas de mayor calidad y trabajar con trazado de rayos, ya que esta tecnología consume bastante memoria.
La unidad SSD de mayor velocidad mejorará el streaming de assets y será necesario para que no haya cuellos de botella trabajando con motores gráficos de nueva generación. También reducirá los tiempos de carga en juegos.
La GPU de nueva generación mejorará el rendimiento en juegos, permitirá utilizar nuevas tecnologías y abrirá las puertas por fin al trazado de rayos de verdad en consolas, como os he comentado anteriormente.
Posibles especificaciones de PS6: un PC consolizado
La propia Sony reconoció que al final comparar a PS6 frente a un PC no será complicado, porque esta será un PC consolizado. Estará equipada con hardware semipersonalizado, así que aunque no encontremos equivalencias directas en PC no resultará complicado realizar comparativas, como ya hicimos en su momento con PS5.
Estos son los componentes que podría utilizar PS6, y el rendimiento que podría ofrecer:
Procesador de 10 núcleos repartidos en dos grupos: 8 núcleos Zen 6c y dos núcleos Zen 6c de consumo ultra bajo.
El procesador podría tener 10 MB de caché L2 (1 MB por núcleo), y 16 MB de caché L3.
GPU RDNA 5 con entre 52 unidades de computación a una velocidad de entre 2,6 GHz y 3 GHz y 10 MB de caché L2.
Bus de memoria de 160 bits.
24 GB o 32 GB de memoria GDDR7 unificada a 32 Gbps.
640 GB/s de ancho de banda.
Unidad SSD de alto rendimiento con una capacidad mínima de 1 TB.
TBP de 160 vatios (consumo total).
El cerebro de PS6 sería una APU de AMD con un procesador basado en la arquitectura Zen 6c, y una GPU basada en RDNA 5-UDNA, que podría estar fabricada en el nodo de 3 nm de TSMC.
Los 8 núcleos Zen 6c se dedicarían a juegos, y podrían trabajar con 16 hilos gracias a la tecnología SMT, mientras que los dos núcleos Zen 6c de consumo ultrabajo se reservarían al sistema operativo y a las aplicaciones básicas de la consola.
La GPU contaría con 3.328 shaders, y su potencia máxima sería de 39,93 TFLOPs en FP32, teniendo en cuenta el extra que representan en esa cifra los shaders de doble emisión, que por ejemplo no están presentes ni en PS5 ni en PS5 Pro.
A pesar de la reducción del bus de memoria, que pasaría de los 256 bits de PS5 a esos 160 bits, en PS6 tendríamos un mayor ancho de banda gracias al uso de GDDR7 a 32 Gbps, lo que sería fundamental para evitar cuellos de botella en la GPU.
Y hablando de la memoria, se rumoreaba que PS6 contaría con 24 GB de GDDR7 para reducir costes, pero esta cantidad de memoria podría ser insuficiente para satisfacer las necesidades de las nuevas tecnologías que traerá esta consola, sobre todo en materia de IA aplicada a gaming y de trazado de rayos, así que parece más probable que esté equipada con 32 GB de GDDR7.
El TBP de 160 vatios indica un consumo muy ajustado, algo que sin duda afectará al rendimiento real que será capaz de ofrecer PS6, y que será más bajo de lo que podríamos esperar de un PC con componentes equivalentes pero con un consumo más alto.
PS6 frente a PC: cuál sería la equivalencia más cercana
Todavía no existen componentes con las mismas arquitecturas que utilizará PS6, pero podemos encontrar sin problema equivalencias aproximadas muy fiables que nos permitirán establecer una comparativa directa, y que nos ayudarán a descubrir qué debe tener un PC para superar el próximo cambio de generación.
CPU equivalente: lo más parecido sería un Ryzen 7 7700 con 8 núcleos y 16 hilos. Este se basa en Zen 4, pero compensa la diferencia de arquitectura con sus 32 MB de caché L3, que marcan una gran diferencia en juegos.
GPU equivalente: por potencia bruta, y compatibilidad con IA aplicada a gaming bajo INT8, lo más cercano sería una Radeon RX 9070, que tiene una potencia de 36,13 TFLOPs en FP32, y llega a los 38,71 TFLOPs de potencia en FP32 con algo de overclock.
Memoria equivalente: en un PC tenemos una división en RAM y VRAM que no existe en consolas, así que esta equivalencia es complicada. No obstante, partiendo de lo que hemos visto en PS5, podemos establecer una estimación bastante razonable: 32 GB de RAM y 12 GB de VRAM.
Almacenamiento: será necesario contar con una unidad SSD NVMe de alto rendimiento basado en el estándar PCIe Gen5, con una velocidad de más de 6 GB/s en lectura secuencial para estar a su altura.
¿Qué configuración debería tener exactamente un PC para superar sin problemas el salto de la próxima generación en juegos?
Con esto me refiero a la configuración recomendada para la próxima generación de juegos, no para los juegos de transición que llegarán a PS5 y PS6 durante esos años de coexistencia de ambas, es decir, a los juegos exclusivos para PS6 y PC, y para las otras consolas de próxima generación, como Xbox Next.
Procesador AMD Ryzen 7 7700 o Intel Core i5-14600K.
Un total de 32 GB de memoria DDR5.
Una tarjeta gráfica Radeon RX 9070 o GeForce RTX 5070.
Los 12 GB de VRAM serán el nuevo mínimo recomendado.
Una unidad de almacenamiento SSD de alto rendimiento.
Esta configuración no es nada exagerada, puesto que equivale a un PC gaming de gama media-alta actual que, antes de la subida del precio de la RAM, se podía comprar por unos 1.100-1.200 euros, aproximadamente. PS6 llegará entre 2027 y 2028, así que para entonces un PC con esas especificaciones será mucho más económico.
Tened en cuenta, no obstante, que los avances de PS6 a nivel de arquitectura podrían marcar diferencias de cierto valor, y que estas no podemos tenerlas en cuenta ahora mismo porque AMD no ha presentado Zen 6 ni su próxima arquitectura gráfica.
Preguntas y respuestas para resolver dudas
1.- ¿Significa esto que ya no servirán para jugar los procesadores de 6 núcleos?
Creo que no llegaremos a ese punto. Los procesadores de seis núcleos y doce hilos con un buen IPC, como los Ryzen 5 7600, seguirán ofreciendo un buen rendimiento en juegos, aunque es probable que estos empiecen a flojear como ha ocurrido en algunos juegos de la generación actual con los procesadores de cuatro núcleos y ocho hilos.
2.- ¿Será imprescindible contar con una tarjeta gráfica con aceleración de trazado de rayos para la próxima generación?
Con la mejora de potencia de PS6 cada vez más desarrolladores adoptarán el trazado de rayos de forma nativa, y este será un requisito cada vez mayor en los juegos de próxima generación. No todos los juegos tendrán trazado de rayos nativo, así que todavía podremos jugar con tarjetas gráficas que no cuenten con hardware dedicado a esta tecnología.
No obstante, tened en cuenta que las últimas tarjetas gráficas sin hardware para trazado de rayos son las Radeon RX 5000 y las GeForce GTX 10, y que para cuando llegue PS6 puede que ambas se hayan quedado sin soporte a nivel de drivers. En términos de potencia también estarán por debajo de lo recomendado para juegos de próxima generación.
3.- ¿A qué nivel estará el trazado de rayos de PS6?
Hemos visto muchos rumores que dicen que la consola será tan potente como una GeForce RTX 4090, y otros que dicen que será como una GeForce RTX 5080 en trazado de rayos. Está claro que todo eso son exageraciones, solo tenemos que recordar que en su momento se decía que PS5 iba a rendir en trazado de rayos como una GeForce RTX 2080 Ti, y que PS5 Pro iba a ser como una GeForce RTX 4070, y a final esas expectativas no se cumplieron.
La generación actual de consolas apenas ha sido capaz de utilizar el trazado de rayos aplicado a una cosa en concreto (iluminación, sombras o reflejos), y con calidades muy bajas. Creo que PS6 va a contar con tecnologías de última generación, pero que su rendimiento real en trazado de rayos va a estar al nivel de una tarjeta gráfica de gama media actual, como la GeForce RTX 5060.
Aunque esto parezca algo negativo en realidad no lo es. Si esto se cumple, el salto frente a PS5 ya sería enorme, ya que esa GeForce RTX 5060 puede mover juegos con trazado de rayos avanzado aplicado a tres ajustes de forma simultánea. Por supuesto, tened claro que no va a estar al nivel de una GeForce RTX 4090, ni al de una GeForce RTX 5080.
4.- ¿No podré seguir jugando con 16 GB de RAM?
Es posible que los juegos de nueva generación dentro de la primera mitad del ciclo de vida de PS6 funcionen con 16 GB de RAM, pero que tengan algunos problemas de rendimiento. Los 32 GB de RAM serán el nivel recomendado, y serán imprescindibles en la segunda mitad del ciclo de vida de la próxima generación de consolas.
Esto ocurre porque en la segunda mitad suelen aumentar los requisitos mínimos de los juegos, debido sobre todo a la llegada de la versión Pro de la consola de turno. En esta generación fue PS5 Pro, en la próxima podría ser PS6 Pro.
5.- ¿Las tarjetas gráficas con 8 GB de VRAM quedarán obsoletas?
No, no van a quedar obsoletas de la noche a la mañana por tener solo 8 GB de VRAM, pero sí que es cierto que tendremos que hacer ajustes en la calidad gráfica para poder jugar sin problemas de rendimiento a los juegos de nueva generación, y que estos van a tener un consumo mayor de memoria gráfica que los actuales.
A pesar de todo, los modelos de 8 GB de VRAM seguirán siendo viables en 1080p, si utilizamos la configuración de calidad gráfica adecuada para mantener el consumo de memoria gráfica dentro de su límite. ¿Dónde estará ese límite? Pues probablemente en calidad media, dependiendo de las exigencias concretas de cada título.
6.- ¿Será obligatorio el reescalado y la generación de fotogramas en juegos de próxima generación?
En parte estas tecnologías ya se están «imponiendo» en ciertos juegos actuales, especialmente en títulos mal optimizados basados en el Unreal Engine 5. Mucho me temo que con la llegada del Unreal Engine 6, que podría estar listo para acompañar a la próxima generación de consolas, el reescalado se acabará convirtiendo prácticamente «en un requisito», y que la resolución nativa tendrá un papel cada vez más secundario.
No serán obligatorias a nivel de requisito, pero creo que sí que serán necesarias para conseguir un buen rendimiento en juegos de próxima generación el reescalado y la generación de fotogramas serán muy importantes, y que PS6 hará un gran uso de ambas en sus juegos para ofrecer una mayor fluidez y mostrar un salto técnico que sería imposible tirando solo de potencia bruta.
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