Microsoft ya ha lanzado una versión de prueba de Windows 11 26H1, una nueva actualización que confirma la ruptura del sistema operativo en dos bloques, uno centrado en los procesadores x86-64, y otro orientado a los procesadores ARM.
La actualización 26H1 se dirige a los procesadores ARM de nueva generación. No se trata de una ampliación importante de nuevas características y funciones que mejore significativamente lo que vimos con la actualización 25H2, sino que es una revisión técnica que está pensada para preparar Windows 11 para el lanzamiento de los SoCs ARM de nueva generación que van a llegar al mercado próximamente.
Me refiero a los Snapdragon X2 y Snapdragon X2 Elite, y también a los N1 y N1X de NVIDIA. Estos SoCs utilizan CPUs ARM, una arquitectura que difiere por completo de la arquitectura x86-64, y que está recibiendo cada vez más soporte en Windows 11 para mejorar el funcionamiento y el rendimiento en nativo, reduciendo el uso de emulación.
Windows 11 26H1 no es lo mismo que Windows 11 26H2
La revisión 26H2 sí será una actualización centrada en ofrecer nuevas funciones y características de mayor relevancia, así como mejoras de rendimiento, y se convertirá en la sucesora de la versión 25H2. Estará enfocada a procesadores x86-64, aunque esto no quiere decir que no vaya a introducir novedades de las que también se puedan beneficiar las CPUs basadas en ARM.
El lanzamiento de la versión 26H1 se espera para el primer trimestre de 2026, es decir, debería llegar en marzo como muy tarde, mientras que la versión 26H2 llegará a finales de año, probablemente entre los meses de octubre y noviembre, dependiendo de la prisa que tenga Microsoft y de lo bien, o mal, que avance el desarrollo de esa actualización.
Qué implica esta dualidad de actualizaciones para el usuario
Para Microsoft supone trabajo doble, ya que la compañía tiene que preparar dos actualizaciones diferentes enfocadas a procesadores distintos. Como usuarios en principio no tenemos nada de lo que preocuparnos, porque la propia Microsoft ha confirmado que la actualización 26H1 no se lanzará de manera general para todos los PCs, sino que solo vendrá preinstalada en nuevos equipos con SoCs ARM de nueva generación.
Esto quiere decir que será una actualización con un objetivo muy concreto: dar el soporte que necesitan los nuevos SoCs ARM para que estos puedan desarrollar todo su potencial en Windows 11. Los equipos con SoCs ARM de la generación anterior, como los Snapdragon X Elite, no recibirán la actualización 26H1, así que aquí también habrá una fragmentación entre generaciones de chips.
Fragmentación entre Windows 11 versión ARM y versión x86-64, y también entre las propias generaciones de SoCs ARM. No suena nada bien, la verdad. Por otro lado, tener diferentes ramas de trabajo puede acabar afectando a la calidad final de las actualizaciones, pero es la línea de trabajo que ha elegido Microsoft, y suponemos que tendrá sus razones.
Con todo, esperamos que de cara a futuro puedan acabar con esa fragmentación e integrar todo el soporte y las actualizaciones alrededor de una versión común de Windows.
Windows 12 sería un buen punto de partida para apostar por este enfoque, aunque lo cierto es que dicho sistema operativo todavía es un gran desconocido, y Microsoft no ha hecho ningún comentario oficial de forma directa sobre este, así que no nos queda más remedio que esperar.
La entrada Windows 11 se ha roto en dos, ¿qué supone esto para el usuario? se publicó primero en MuyComputer.


