Un artículo de The Information asegura que NVIDIA ha retrasado el lanzamiento de su nueva generación de tarjetas gráficas para el mercado de consumo, RTX 6000, y también ha cancelado la llegada de las RTX 5000 SUPER. La noticia no está confirmada, pero nos tememos que tenga bastante fundamento por informaciones anteriores y el momento actual de la tecnología mundial.
2026 será un año terrible para el mercado de computación cliente, por la escasez de componentes y subida de precios. Aunque estábamos prevenidos, cada semana tenemos alguna información que empeora la situación. Y es que las grandes de la IA siguen alimentando la burbuja para conseguir más inversiones, lo que a la vez lleva a un acaparamiento de semiconductores para los centros de datos. Teniendo en cuenta que la IA es -por defecto- insaciable, la situación no va a mejorar hasta que reviente. Algo que algunos analistas dicen sucederá más temprano que tarde porque es insostenible.
Hasta entonces, usuarios, profesionales, minoristas y fabricantes, lo sufren en sus carnes sin comerlo ni beberlo. Comprar hoy un módulo de memoria es misión imposible. El precio de un kit de 2 x 16 GB de memoria DDR5/6000 se ha multiplicado por cinco en el último semestre, desde 75 a 395 dólares. Lo mismo podemos decir de las SSD. Hemos visto unidades de 8 TB por 2.500 dólares… Demencial. Y como era esperable la crisis de las memorias penalizará cualquier tipo de dispositivo electrónico.
Tarjetas gráficas, más destrozos de la IA
El mercado gráfico también sufrirá las consecuencias, especialmente las dedicadas que cuentan con memoria propia. Desde el canal de producción en China informaron de movimientos estratégicos significativos de NVIDIA, el mayor vendedor mundial de tarjetas gráficas dedicadas, priorizando los modelos con menos cantidad de memoria (8 GB) y retrasando el lanzamiento de nuevas variantes (SUPER). La argumentación es que la escasez de VRAM dificulta mantener el suministro de los modelos con 16 GB.
Ahora, también se habla del retraso en el lanzamiento de la nueva generación RTX 6000 para el mercado de consumo, al menos hasta 2028. Si la información se confirma, sería la primera vez en 30 años que NVIDIA no lanzara una tarjeta gráfica nueva anualmente.
Y aún peor. Además de retrasos de nuevos modelos, el informe también indica que la compañía está «recortando drásticamente» la producción de sus GPU de la serie actual, RTX 50, para trasladarla hacia chips para servidores. La explicación también es conocida y se puede resumir en una palabra: rentabilidad.
Si hasta hace pocos años NVIDIA era conocida principalmente por su tecnología gráfica para videojuegos y estaciones de trabajo, hoy en día su producto estrella son las aceleradoras de IA. Solo un dato: los ingresos de la división de hardware para centros de datos en el último trimestre alcanzaron 41.100 millones de dólares, lo que representó el 88% de los ingresos totales.
En resumen, la IA está ganando la partida a jugadores y creadores. Y con ello, nos tememos que las tarjetas gráficas dedicadas serán cada vez más escasas y más caras.
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