Turtle Beach sigue construyendo su apuesta por el PC Gaming tras absorber la tecnología y el talento de ROCCAT. Esta vez hemos tenido la oportunidad de probar durante dos meses un combo que promete bastante: el teclado Vulcan II TKL y el ratón inalámbrico Burst II Pro. Dos periféricos con una filosofía común: que nada se interponga entre lo que quieres hacer y lo que ocurre en pantalla. Y después de convivir con ellos a diario, podemos decir que lo consiguen.
Especificaciones técnicas
El Vulcan II TKL parte de un formato compacto Tenkeyless (80%) que libera espacio en el escritorio sin renunciar a una construcción sólida. Monta interruptores mecánicos lineales TITAN HS prelubricados con un punto de actuación de 1,8 mm y una fuerza de conmutación de 45 g. La placa es de aluminio cepillado, funciona con un procesador ARM Cortex M3 de 32 bits a una tasa de sondeo de 1.000 Hz y ofrece soporte hot-swap compatible con switches de 3 y 5 patillas. La iluminación es RGB por tecla con el sistema inteligente AIMO SOCD y anti-ghosting avanzado. La conexión es por cable USB-C trenzado desmontable de 1,8 m (a USB-A), e incorpora una rueda de volumen dedicada con función push-to-mute. Su precio de venta recomendado es de 99,99 €.
El Burst II Pro, por su parte, es pura ingeniería enfocada a la ligereza y la velocidad. Pesa apenas 57 gramos y equipa un sensor óptico Owl-Eye 30K con seguimiento a 750 IPS y aceleración de 70 g. Lo más llamativo es su tasa de sondeo real de hasta 8.000 Hz, lo que se traduce en una latencia de 0,125 ms. Los interruptores son los TITAN Switch Optical, con un ciclo de vida certificado de 100 millones de clics. La conectividad es triple: inalámbrica a 2,4 GHz, Bluetooth y USB-A cableado. En cuanto a autonomía, aguanta hasta 40 horas con sondeo inalámbrico a 8K máximo, y hasta 150 horas si bajamos a 1K. Precio: 129,99 €.
Ambos son compatibles con Windows 10 y superior para el uso del software Swarm II.
Diseño y ergonomía: menos es más
El Vulcan II TKL mantiene esa estética industrial tan reconocible de la marca. La placa superior de aluminio cepillado no es solo decoración: aporta una rigidez estructural que se percibe desde que lo sacas de la caja. El formato Tenkeyless es una bendición para quienes necesitan espacio para mover el ratón, aunque los que trabajan mucho con hojas de cálculo van a echar en falta el bloque numérico. Un detalle que se agradece mucho en el día a día es la rueda de volumen dedicada con función de clic para silenciar: parece menor, pero acaba siendo de esas cosas que usas constantemente.
El Burst II Pro sorprende desde el primer momento por lo que pesa. O mejor dicho, por lo que no pesa. Con 57 gramos en la mano, cuesta creer que sea un ratón sólido, pero lo es. Su forma simétrica encaja especialmente bien con agarres tipo garra en manos de tamaño medio, y el acabado de la carcasa ofrece un tacto muy agradable que proporciona agarre seguro sin recurrir a texturas rugosas. Es, sin exagerar, uno de los ratones más cómodos y ligeros que hemos probado en los últimos años.
Dos meses de uso real: oficina, diseño y juego
Hemos convivido con este combo durante dos meses completos, utilizándolos como periféricos principales para todo: redacción de textos, tareas de ofimática, diseño gráfico y sesiones largas de juego online.
La primera impresión positiva que se confirma con el tiempo es la ligereza del Burst II Pro. Después de jornadas de 8 horas frente al monitor, la diferencia con ratones más pesados es notable. La muñeca lo agradece. En diseño gráfico, el sensor Owl-Eye ofrece una precisión milimétrica que se traduce en trazados limpios y una fluidez en pantalla que realmente se percibe.
Con el teclado, la experiencia de tecleo es sobresaliente. Los switches TITAN HS vienen prelubricados de fábrica y eso marca la diferencia: el sonido es limpio, sin ese efecto metálico o de «muelle» que arrastran muchos teclados mecánicos. El punto de actuación de 1,8 mm ofrece una respuesta rápida que se nota tanto escribiendo textos largos como ejecutando acciones rápidas en juegos o programas de edición.
Eso sí, hay que ser sinceros. En el ámbito de la productividad pura, hemos echado en falta el pad numérico más de una vez. Y para quienes buscan un escritorio completamente libre de cables, el hecho de que el Vulcan II TKL sea estrictamente cableado es un punto a tener en cuenta. Pero si lo que priorizas es una conexión sin interferencias y una construcción que aguante lo que le eches, este teclado cumple de sobra.
El rendimiento del ratón está marcado por esa tasa de sondeo de 8K real que mencionábamos antes. En la práctica, hablamos de una latencia de apenas 0,125 ms. El sensor Owl-Eye de 30K DPI ofrece una precisión del 99,8% y funciona de manera impecable incluso sobre superficies complicadas. Durante las pruebas lo hemos usado con alfombrilla profesional y directamente sobre la mesa, y la respuesta ha sido consistente en ambos casos.
El teclado, por su parte, brilla gracias a los interruptores TITAN HS y su rápida respuesta. Pero más allá del rendimiento inmediato, hay un aspecto que merece atención: la capacidad hot-swap. Poder cambiar los switches sin soldar garantiza que el teclado pueda durar años, ya sea porque quieras personalizar la sensación de cada tecla o simplemente sustituir alguna que falle con el tiempo. Turtle Beach incluye en la caja un extractor de teclas y switches junto con tres interruptores de repuesto, un detalle que se agradece.
También hay que mencionar la tecnología ReacTap SOCD, que optimiza la prioridad de las pulsaciones simultáneas para asegurar que los movimientos en juego sean siempre fluidos y precisos.
Software y personalización: Swarm II
Ningún periférico de alto rendimiento está completo sin un buen software detrás, y el Swarm II de Turtle Beach cumple con nota. Es intuitivo, potente y permite gestionar ambos dispositivos desde una misma interfaz.
Desde el panel del Burst II Pro podemos ajustar la tasa de sondeo hasta los 8K —eligiendo entre máxima fluidez para competitivo o ahorro de batería para ofimática— y configurar de forma detallada los niveles de DPI y la distancia de levantamiento (lift-off distance), algo especialmente útil para los que trabajan en diseño y necesitan que el cursor no salte al reposicionar el ratón.
En el apartado del teclado, Swarm II nos da acceso a la tecnología EASY-SHIFT [+], que permite asignar funciones secundarias a prácticamente cualquier tecla. Esto compensa con creces el formato compacto, porque en la práctica duplica los comandos disponibles sin necesidad de recurrir a combinaciones complicadas.
Mención aparte merece el ecosistema de iluminación AIMO. A diferencia de otros sistemas RGB que se limitan a mostrar patrones cíclicos, AIMO reacciona de forma orgánica a nuestro uso. Cuanto más interactúas con el teclado y el ratón, más «viva» se siente la iluminación, con efectos fluidos que no requieren configuración manual.
Precio y disponibilidad
Tanto el teclado como el ratón están disponibles desde el 13 de octubre de 2025 en los principales canales de venta y en la web oficial de Turtle Beach. El Vulcan II TKL tiene un precio de venta recomendado de 99,99 € y se puede encontrar en acabados negro y blanco. El Burst II Pro sale por 129,99 € e incluye en la caja accesorios como cinta de agarre (grip tape) y patines de repuesto.
Conclusiones
Tras dos meses de uso intensivo, la conclusión es bastante clara: Turtle Beach ha cogido lo mejor de la ingeniería de ROCCAT y lo ha hecho suyo. Este combo no es solo una suma de periféricos, sino una propuesta coherente para quien busca rendimiento profesional sin complicaciones.
El Vulcan II TKL es un teclado equilibrado que destaca por su durabilidad y por una sensación de tecleo realmente satisfactoria. La ausencia de conectividad inalámbrica y del bloque numérico puede ser un «pero» para el usuario puramente de oficina, pero su robustez y la posibilidad de intercambiar switches lo convierten en una inversión a largo plazo. Es un teclado que transmite calidad desde el primer minuto y que resiste sin problemas las sesiones de juego más intensas.
El Burst II Pro, por otro lado, nos ha parecido uno de los ratones más competitivos que hemos probado este año. Sus 57 gramos, combinados con un tacto excelente y la tecnología de 8K de sondeo real, lo sitúan en un nivel técnico muy alto. Es probablemente el periférico de los dos que más impacto directo tiene en la experiencia de juego, sobre todo si buscas esa ventaja donde cada milisegundo cuenta.
En definitiva, estamos ante un ecosistema de periféricos que justifica su precio a través de la calidad de materiales y la precisión técnica. Si buscas un escritorio rápido y funcional, y puedes vivir con el cable del teclado, esta pareja es una de las opciones más sólidas del mercado.
Valoración final
9.2
NOTA
NOS GUSTA
La ligereza extrema y el tacto soberbio del ratón.
Calidad de construcción del Vulcan II TKL.
Rendimiento de 8K real y switches prelubricados.
A MEJORAR
El teclado no cuenta con opción inalámbrica.
RESUMEN
Este conjunto es una apuesta ganadora por la calidad de materiales y la innovación técnica.
Calidad de construcción9.5Experiencia de uso y software9Iluminación LED9.5Instalación y configuración9.5Calidad/Precio8.5
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