Una de las tecnologías que va a definir el gaming en PC en 2026 es NVIDIA DLSS 4.5. Esta nueva versión de la conocida tecnología de reconstrucción y reescalado de la imagen ha demostrado que es capaz de «hacer magia», porque puede convertir un juego renderizado en 240p en una resolución de salida 720p manteniendo un nivel de calidad impresionante.
Su potencial no termina ahí. Esta tecnología también es capaz de reescalar y reconstruir un juego renderizado en 720p a 4K con un nivel de calidad y de nitidez tan bueno que cuesta creer que estemos hablando de la misma tecnología que generó tanta controversia en su primera versión, presentada en 2018 y lanzada en 2019.
Mucho ha llovido desde entonces. La tecnología DLSS ha vivido una enorme evolución en los últimos seis años, y se ha convertido en la mejor solución de reescalado y reconstrucción de la imagen que existe actualmente.
Death Stranding reescalado de 240p a 4K con DLSS 2 y con DLSS 4.5 (izquierda y derecha, respectivamente). Imagen: 2kiliksphilip.
Con DLSS 4.5 NVIDIA ha introducido un modelo de IA de transformación de segunda generación que utiliza cinco veces más parámetros, utilizando FP8 para mejorar la eficiencia y reducir el impacto que esto supone a nivel de rendimiento (aumento del tiempo de renderizado de cada fotograma, medido en milisegundos).
Esto es clave para conseguir un reescalado y una reconstrucción de la imagen más limpia, con bordes más nítidos, mejor nivel de detalle incluso en la geometría más pequeña, menos shimmering y menos ghosting, incluso en efectos de partículas y geometría pequeña en movimiento.
Cómo podría DLSS 4.5 revolucionar el mundo de las consolas portátiles
Red Dead Redemption 2 reescalado de 76p a 4K. Imagen: 2kiliksphilip.
La capacidad de esta tecnología para reconstruir y reescalar desde resoluciones muy bajas manteniendo un alto nivel de calidad es lo que podría cambiar por completo las reglas del juego.
Os pongo un ejemplo, Nintendo Switch 2. Esta consola utiliza DLSS en una versión personalizada con dos variantes, una «lite» que logra una calidad de imagen inferior pero rinde mejor, y que está pensada para trabajar renderizando el 50% de los píxeles, y otra que ofrece más calidad de imagen, y que está pensada sobre todo para el modo dock.
Con esa tecnología podemos reescalar de 540p a 1080p. El resultado final bastante bueno, pero no está a la altura de lo que podría conseguir DLSS 4.5. Esta nueva versión no se puede portar a Nintendo Switch 2, porque su GPU está basada en Ampere, no es compatible con FP8, y el impacto que tendría a nivel de rendimiento sería demasiado grande.
Sin embargo, sí que se podría crear una nueva consola portátil con una GPU personalizada basada en Ada Lovelace o en Blackwell. Esta podría soportar DLSS 4.5, y esta tecnología de reescalado la colocaría en una posición privilegiada.
Una consola portátil compatible con DLSS 4.5 podría renderizar juegos actuales en 360p y reconstruir y reescalar la imagen a 1080p, manteniendo una calidad de imagen muy buena. Esto tendría un impacto muy positivo en la experiencia de uso, porque:
La calidad de imagen sería superior a la que tenemos en Nintendo Switch 2 reescalando de 540p a 1080p con su modelo «DLSS Lite».
Renderizar en 360p haría mucho más fácil conseguir una experiencia de 60 FPS sin generación de fotogramas incluso en juegos exigentes, siempre que la CPU esté a la altura.
Al utilizar DLSS 4.5 sobre una base de renderizado tan baja se reduce el consumo de la GPU y el calor generado, lo que tendría un impacto positivo en la autonomía y en el ruido del sistema de refrigeración.
En una consola portátil con pantalla de 720p la resolución base podría ser 240p, lo que reduciría aún más las necesidades de potencia bruta de la GPU, y permitiría crear sistemas mucho más eficientes, ligeros, silenciosos y frescos. También deberían ser más asequibles, ya que no necesitaríamos una GPU tan potente.
¿Podría NVIDIA lanzar una consola portátil?
Ahora que el gigante verde tiene una alianza con Intel la verdad es que esta posibilidad se ha vuelto mucho más real. NVIDIA podría llegar a un acuerdo con Intel para desarrollar un SoC con procesador x86-64 y GPU integrada Ada Lovelace o Blackwell, y montarlo en una consola portátil.
Esto le permitiría esquivar los problemas que supondría el uso de una CPU ARM en una consola portátil, tanto por lo que supone a nivel de soporte y la necesidad de emular como por las diferencias en términos de potencia. Intel tiene arquitecturas muy capaces y con un consumo muy bajo que podrían utilizarse en un SoC personalizado para este tipo de dispositivos.
Por ejemplo, un chip con 8 núcleos Darkmont, la arquitectura de los núcleos E de Panther Lake, a baja frecuencia y una GPU GeForce personalizada basada en una versión recortada del núcleo GB207, utilizado en la GeForce RTX 5050, podrían crear un SoC perfecto para dar vida a una consola portátil tan potente y avanzada que no tendría rival.
Lamentablemente, no hay indicios de que Intel y NVIDIA estén trabajando en un proyecto de este tipo, así que ahora mismo solo podemos esperar.
La entrada NVIDIA tiene una tecnología con la que podría dominar el mercado de las consolas portátiles se publicó primero en MuyComputer.


