La próxima generación de procesadores de Intel se conoce como Nova Lake-S, y su lanzamiento está previsto para finales de 2026, aunque se comenta que podría retrasarse a algún momento de 2027, un retraso que tiene sentido porque Arrow Lake-S Refresh ha llegado al mercado hace poco, y también porque la crisis de la DRAM todavía se encuentra en un punto álgido.
Durante los últimos meses hemos visto diferentes rumores que nos han dejado ver casi todas sus claves, incluyendo tanto las posibles especificaciones como el socket, los modelos y sus posibles cambios a nivel de arquitectura. En este sentido, en Intel Nova Lake-S podemos destacar:
El cambio de nodo en el bloque CPU, que estará fabricado en el nodo de 2 nm de TSMC o en el Intel 18A.
El aumento del número máximo de núcleos que subirá de 24 a 52 núcleos (combinando núcleos P, núcleos E y núcleos LP).
Un aumento considerable del IPC (instrucciones por ciclo de reloj), lo que mejorará el rendimiento en general.
Los procesadores Intel Nova Lake-S van a utilizar dos arquitecturas nuevas en sus núcleos P y en sus núcleos E. Los primeros estarán basados en Coyote Cove, y los segundos en Artic Wolf. Esas dos arquitecturas serán las responsables del aumento del IPC, ¿pero qué diferencia veremos frente a la generación actual? Es una pregunta muy importante, y según un nuevo rumor la mejora será mayor de lo esperado.
El rumor asegura que los núcleos Coyote Cove de la serie Intel Nova Lake-S tendrán un IPC mayor que Zen 6 de AMD, pero que esta última alcanzará una velocidad de trabajo mayor, es decir, que funcionará a más MHz.
IPC frente a MHz: ¿qué es más importante?
Sin duda alguna el IPC es más importante cuando hablamos de rendimientos de procesadores, ya lo vimos hace poco en este artículo dedicado a la evolución de los procesadores Ryzen de AMD. Las instrucciones por ciclo de reloj que puede manejar una CPU es lo que determina en gran medida su rendimiento, y la velocidad en MHz tiene un papel más secundario.
Un procesador con un IPC mucho mayor funcionando a solo 3 GHz puede rendir mucho mejor que otro procesador con un IPC menor funcionando a 4 GHz. Así de grande es la importancia del IPC. No obstante, es cierto que en casos en los que la diferencia a nivel de IPC no sea muy grande una mayor velocidad de trabajo puede ayudar a mejorar igualar el rendimiento de dos procesadores con distinto IPC.
Se rumorea que Zen 6 será capaz de superar los 6 GHz de velocidad. No tenemos detalle sobre Intel Nova Lake-S, pero dado que Arrow Lake-S ya es capaz de alcanzar los 5,7 GHz sería lógico que esa nueva generación también logre romper la barrera de los 6 GHz, algo que Intel logró hace unos años con el Core i9-14900KS.
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