La primera actualización de Windows 11 en 2026 pasará a la historia como una de las peores de la historia de Microsoft. Y mira que ha habido actualizaciones desastrosas en el pasado. La situación se está tornando desesperada ante la acumulación de errores graves y la confirmación de que el control de calidad de Windows es muy deficiente. Microsoft despidió plantilla y recortó inversión en este área y de aquellos polvos estos lados. No hay manera de que una actualización arregle más problemas de los que provoca.
Es urgente reclamar de Microsoft que resuelva el que hoy es el principal problema de Windows 11, su estabilidad. No son pocos los que reclaman un parón total en su desarrollo, incluyendo la implementación de funciones de IA que van a complicar aún más la situación, para tener tiempo en lanzar un Service Pack completo que arregle de una vez la situación. De lo contrario, Microsoft corre el riesgo de perder el monopolio en el escritorio informático. La confianza del usuario en Windows se ha reducido al mínimo y las alternativas siguen subiendo.
Desastre absoluto de la primera actualización de Windows 11 en 2026
La actualización KB5074109 publicada el 13 de enero ha sido terrible. Y lo peor esa que se trata de los parches de seguridad mensuales, de «obligada» instalación. Y entrecomillamos porque muchos seguimos con Windows 10 y tenemos bloqueadas cualquier tipo de actualización de Windows como la única estrategia posible de que nuestro PC sobreviva.
Solo un día después del lanzamiento se descubrió un fallo que impedía las conexiones de escritorio remoto en dispositivos cliente de Windows, en Azure Virtual Desktop y Windows 365. Error grave que afectaba especialmente a equipos empresariales para los que Microsoft tuvo que lanzar un parche de emergencia fuera de banda (OOB).
Solo era el comienzo. Pronto se descubrió otro fallo que impedía que los equipos se apagasen o entrasen en hibernación, además de problemas en la ejecución de juegos, bloqueo de la aplicación y el panel de control de NVIDIA y fallos también en tarjetas gráficas de AMD. Otro fallo, también crítico, dejó el cliente de correo Outlook inutilizado por la interacción con los datos de la nube en OneDrive y otros proveedores como Dropbox. Otro fallo que afectaba principalmente a equipos profesionales y para el que se lanzó otro parche de emergencia, el segundo en una semana.
Cuando pensábamos que habíamos terminado, el pasado fin de semana se encontró otro error que impedía el arranque de los PCs tras un pantallazo negro de bloqueo. Microsoft dice estar «investigando» porque no se conoce si es un problema con la actualización general o con las posteriores.
Para que no faltara de nada, esta semana se han descubierto problemas con las reversiones. Algunos usuarios de Windows 11 que intentan desinstalar KB5074109 se encuentran con el error 0x800f0905, un problema de la pila de servicio/almacén de componentes que puede bloquear la desinstalación por completo. Esto deja a los equipos afectados en una situación complicada: o bien se queda con una actualización hartamente problemática o bien se realizan reparaciones más complejas.
Cómo superar la situación
La primera cosa a probar por los usuarios que sigan con problemas es desinstalar todas las últimas actualizaciones, especialmente la nombrada KB5074109 y además, retrasar cualquier otra que pueda venir hasta que no se compruebe su absoluta estabilidad. En los casos más graves, donde ni siquiera puedes revertir el sistema a una versión anterior, hay que tomar el toro por los cuernos y devolver el sistema a fábrica.
Restauración
«Restablecer», «Restaurar» o «Recuperar» un sistema operativo como Windows 11 supone devolverlo a su configuración de fábrica tal y como estaba cuando lo instalamos por primera vez. Esta tarea de mantenimiento interna está a medio camino entre la creación de puntos de restauración y más sencilla y rápida que realizar que una instalación completa desde cero. Microsoft la mejoró desde Windows 10 añadiendo la interesante novedad de la reinstalación desde la nube, sin necesidad de usar un medio físico de recuperación o usar archivos locales, algunas veces problemática si tenemos archivos corruptos o afectados por malware.
Si tu PC no funciona correctamente, incluso intentando desinstalar las actualizaciones problemáticas, puedes acceder a esta herramienta interna desde la aplicación general de Configuración > Actualización y seguridad > Recuperación > Restablecer.
Si usas la consola, hay un método todavía más rápido. Haz clic con el botón derecho del ratón sobre el botón de inicio y selecciona símbolo de sistema (administrador). En la terminal escribe el comando systemreset –factoryreset. No nada más que hacer salvo elegir entre las dos opciones que verás en la imagen:
En ambos casos se eliminarán las aplicaciones y la configuración del sistema porque la herramienta accederá a Windows RE (el entorno de recuperación de Windows), borrando y formateando las particiones antes de instalar una copia nueva de Windows 11.
Impide errores posteriores
Si no te puedes permitir entrar en la bola de nieve de errores en la que ha entrado Microsoft, especialmente si tienes máquinas de producción, te recomendamos encarecidamente que retrases las actualizaciones de Windows 11 como una manera de que tu PC pueda sobrevivir.
La manera más sencilla es pausar la actualización temporalmente desde la herramienta interna de Configuración. El proceso se realiza en unos cuantos clics y es reversible de la misma manera cuando quieras, con la posibilidad de pausar las actualizaciones desde una a cinco semanas.
Más potente que el método anterior, ya que se puede retrasar la actualización de características hasta 365 días, es actuar en el registro de Windows. También se pueden utilizar las políticas de grupo, una herramienta de enorme capacidad destinada a usuarios avanzados o administradores, pero que puede usar cualquier usuario que use las versiones Pro, Enterprise y Education de Windows 11.
Finalmente, también se puede administrar en el editor de las directivas de grupo de Windows, otra herramienta interna muy usada en administración TI ya que permite un mayor control del funcionamiento del PC o la capacidad de realizar algunos ajustes que no están disponibles usando otros menos avanzados como el Panel de Control o la Configuración general del sistema.
Te recomendamos revisar este práctico donde te explicamos al detalle todas las posibilidades de cada uno de los métodos, efectivos para pausar, retrasar y en definitiva bloquear las actualizaciones automáticas y evitar el desastre de la primera actualización de Windows 11 en 2026. Y las que puedan venir, porque no tenemos confianza de que Microsoft arregle la situación, salvo por un cambio de timón definitivo que pare el desarrollo de características y funciones (especialmente las de la IA) y solucione una lista de errores que no para de crecer.
* Imagen de portada generada por IA
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