La Corsair XENEON EDGE es una pantalla externa con interfaz táctil compatible con formato apaisado y vertical, que tuvimos la oportunidad de conocer de primera mano en el CES de Las Vegas de este año. Su lanzamiento sufrió un pequeño retraso, pero por fin la tenemos con nosotros, y en este análisis y os vamos a contar todo lo que debéis saber.
Esta pantalla táctil tiene todo lo que podemos esperar de un monitor externo, pero destaca por su versatilidad a la hora de integrarlo y utilizarlo, y también por su soporte completo de iCUE, una plataforma que nos da acceso a numerosas opciones de personalización, y que es fundamental para sacarle el máximo partido.
Podemos utilizar la Corsair XENEON EDGE como un monitor externo y duplicar la pantalla de nuestro PC, y también como una plataforma de apoyo en nuestros streaming, e incluso montarla en el chasis de nuestro equipo y visualizar gráficas y estadísticas importantes, utilizando los plugins dedicados que encontraremos en iCUE.
Especificaciones de la Corsair XENEON EDGE
Pantalla externa de 14,5 pulgadas con resolución de 2.560 x 720 píxeles.
Panel AHVA con tasa de refresco de 60 Hz (equivalente a un panel IPS).
Ángulos de visión de 178 grados.
Interfaz táctil multipunto de 5 toques.
Se puede utilizar tanto en horizontal como en vertical.
Permite montaje externo o interno en chasis compatibles.
Para montaje interno se puede integrar en espacios para radiadores de 360 mm.
Montaje externo con base de apoyo magnética incluida.
Soporta el brazo multimontaje de Elgato.
Conectividad cableada: USB Type-C con alimentación y modo DisplayPort y HDMI.
Compatible con iCUE y Web View Widget.
Precio: 259,90 euros.
Contenido de la caja, análisis externo y calidad de acabados
Corsair ha incluido en la caja todo lo que necesitamos para empezar a utilizar la Corsair XENEON EDGE, tanto de forma externa como integrada en el chasis de nuestro PC. La opción universal más sencilla para montarla es recurrir a una zona del chasis reservada para un radiador de 360 mm, aunque podemos adherirla fácilmente a cualquier superficie metálica, gracias a los 14 imanes que incluye.
Tenemos muchas opciones de montaje. En este análisis he optado utilizarla como pantalla secundaria inteligente con la base de apoyo incluida. Es una de las opciones más interesantes y que más posibilidades ofrece, y sin duda es mi favorita, porque creo que es la que mejor nos permite aprovechar todo el potencial de esta pantalla.
En la caja tenemos la pantalla Corsair XENEON EDGE, un cable de alimentación USB interno, un cable USB Type-C con función de DisplayPort, un cable HDMI a DisplayPort, la base de apoyo y un pañuelo suave para limpiar la pantalla, que viene protegida con una lámina de plástico que podemos quitar fácilmente tirando de la pestaña lateral.
La pantalla tiene un grosor considerable y unos bordes bastante razonables. Su línea es sencilla y clásica, ya que como podemos ver en las imágenes adjuntas adopta un formato rectangular con esquinas ligeramente redondeadas.
En la parte trasera podemos ver una terminación en goma rugosa, un material que ofrece un buen agarre y que actúa como refuerzo estructural. En el extremo de la derecha tenemos una apertura donde se encuentran los conectores USB Type-C y HDMI. Es fácil acceder a ellos, y la gestión del cableado no es nada compleja.
La base de apoyo está fabricada en plástico, y tiene una estructura sencilla con cuatro patas que sobresalen y tienen terminaciones metálicas en sus extremos. Estas se conectan con los imanes que trae la pantalla, y consiguen un agarre muy bueno que hace que esta quede perfectamente sujeta y que no se mueva en absoluto.
La base de apoyo tiene una estructura abierta en la parte inferior para facilitar la salida del cableado, y nos permite disimularlo fácilmente. Esto es importante, porque nos permitirá conseguir un escritorio más limpio y evitar que los cables queden visibles.
Como los conectores se insertan en horizontal y no en vertical, y quedan dentro del espacio dedicado en el chasis de la pantalla, estos también se disimulan muy fácilmente, y no son visibles ningún momento, salvo que giremos la pantalla para hacer una limpieza.
La base de apoyo se integra sin problema, y es muy fácil de montar, ya que solo tenemos que insertar las cuatro patas en los agujeros traseros de la pantalla. Cuatro imanes se ocupan de mantener la base sujeta, y esta coloca la pantalla en una posición estable con la inclinación adecuada para permitir un uso cómodo de la misma.
Es muy importante la posición y la inclinación, porque aunque tenemos un panel AHVA que no pierde calidad de imagen ni nitidez cuando lo miramos desde diferentes ángulos, la posición de la pantalla influye en la visibilidad y en la experiencia de uso. Por ejemplo, si esta quedase muy hacia arriba podría verse afectada negativamente por la luz y los reflejos del entorno.
Instalación, configuración y personalización a través de iCUE
El proceso de instalación y configuración puede variar en función de los conectores que queramos o que necesitemos utilizar. La manera más sencilla y rápida de conectar la Corsair XENEON EDGE es a través del USB Type-C, ya que este tiene función DisplayPort y de alimentación, y por tanto nos sirve como cable todo en uno, es decir, no necesitaríamos conectar nada más.
Sin embargo, en este caso el cable USB Type-C debe ir de la Corsair XENEON EDGE a nuestra tarjeta gráfica, y no todas las tarjetas gráficas tienen un puerto USB Type-C. En este análisis he utilizado una GeForce RTX 5090, y esta carece de dicho conector, así que he tenido que recurrir a la segunda opción, que es conectar el USB Type-C a la placa base.
Al conectar el USB Type-C a la placa base tenemos alimentación, pero no llega la imagen de la tarjeta gráfica dedicada, así que es necesario utilizar el cable de HDMI a DisplayPort. A la Corsair XENEON EDGE debemos conectar el HDMI, y el cabezal DisplayPort irá conectado a la tarjeta gráfica. No tiene misterio, y una vez que hemos conectado ambos veremos el avisto de «sin señal» en la pantalla.
Esto significa que todo está bien, y que la Corsair XENEON EDGE está lista para funcionar cuando encendamos el PC. Si vuestra placa base no tiene un conector USB Type-C no os preocupéis, porque podréis utilizar el cable USB Type-C a USB 2.0 interno que viene en la caja. Corsair ha pensado en todo.
Encendemos el PC y nada más llegar al escritorio de Windows 11 vemos que este detecta la Corsair XENEON EDGE como un monitor adicional. Con la configuración de doble pantalla extendida podemos utilizarla como una pantalla secundaria, y su interfaz táctil hace que sea muy útil y simplifica enormemente las interacciones.
Al trabajar como segundo monitor en modo pantalla extendida podemos movernos entre una y otra simplemente desplazando el ratón a los límites de cada una de ellas, y tenemos la posibilidad de ejecutar aplicaciones, reproducir contenidos y trabajar con diferentes programas en ambas pantallas, lo que nos permitirá ser mucho más productivos.
Por ejemplo, si eres artista o creador de contenidos puedes utilizar la Corsair XENEON EDGE como paleta de colores y pinceles, o para integrar DaVinci Resolve. También podemos dejar en la pantalla secundaria contenidos que necesitemos visualizar de forma permanente para sacar adelante un trabajo en la pantalla principal.
Ahora tenemos que descargar e instalar iCUE, y nada más abrir esta plataforma se reconocerá de forma automática nuestra pantalla Corsair XENEON EDGE. Entramos en la sección dedicada a ella dentro de iCUE, y solo tenemos que realizar el proceso de autoconfiguración a través del asistente integrado. No tardará más de unos segundos.
En iCUE tenemos una gran cantidad de opciones de personalización de la Corsair XENEON EDGE. La pantalla se divide en un máximo de seis espacios donde podemos integrar plugins, imágenes, direcciones web, aplicaciones y programas, vídeos, GIFs, controles del sistema para volumen y multimedia, notificaciones de Windows, el chat de Twitch, sensores para la monitorización del sistema y también código iFrame.
En la galería adjunta, que podéis ampliar haciendo clic en ella, encontraréis un repaso visual por las diferentes posibilidades de configuración y de personalización que tenemos a través de iCUE. Esta plataforma también nos permite cambiar el color del fondo, y el de las letras y los gráficos que aparecen en los sensores del sistema.
Corsair ha confirmado que este verano llegarán más plugins, y que a partir de este verano la Corsair XENEON EDGE también podrá trabajar como un Stream Deck, algo que sin duda va a mejorar muchísimo sus posibilidades, y que la convertirá en un producto mucho más interesante, ya que podremos crear hasta tres bloques con 25 botones táctiles en cada uno. Cada botón se podrá personalizar para que trabaje como lo haría en un Stream Deck.
Experiencia de uso y calidad de imagen
El panel AHVA que monta la Corsair XENEON EDGE ofrece una buena calidad de imagen. Los ángulos de visión son perfectos en 178 grados, cómo podemos ver en la galería adjunta. No hay pérdida de nitidez y ni tampoco reducción del brillo ni alteración de la imagen. Está al nivel de lo que podríamos esperar de un panel de grado IPS.
Esto es muy importante, porque significa que aunque no miremos la pantalla de frente podremos verla a la perfección. Un panel inferior nos habría dado problemas en este sentido, y habría limitado mucho las posibilidades de uso de la Corsair XENEON EDGE. Buen trabajo en este sentido por parte de Corsair.
La densidad de píxeles por pulgada está bien ajustada al tamaño de la pantalla, ya que tenemos una resolución de 2.560 x 720 píxeles, lo que nos deja un total de 1,843 millones de píxeles. La reproducción del color tampoco desentona, y esto se deja notar sobre todo cuando utilizamos imágenes, GIFs o aplicaciones.
Personalizar la Corsair XENEON EDGE es muy fácil. En apenas unos minutos podemos crear un diseño completo con sensores y aplicaciones, o incluso integrar nuestras páginas web favoritas. Tenemos muchas opciones, y podemos organizar la distribución de contenidos en la pantalla como más nos guste para adaptarla a nuestro escritorio.
La pantalla táctil responde sin problemas y con total fluidez, y al ser multitáctil podemos controlar diferentes aplicaciones y widgets de una manera más natural. La verdad es que me he quedado con las ganas de probar cómo se comporta trabajando como Stream Deck virtual, pero el simple hecho de que Corsair haya confirmado la llegada de esta función ya aumenta el valor de la Corsair XENEON EDGE.
También podemos montar la Corsair XENEON EDGE en un chasis para simuladores de conducción y utilizarla como sistema de control adicional, algo que sin duda gustará a los amantes de este tipo de juegos. Para streamers es una opción igualmente interesante, ya que nos permite seguir las conversaciones del chat de Twitch, y como dije anteriormente pronto podremos utilizarlo como un Stream Deck virtual.
Los sensores hacen mediciones precisas y bien ajustadas del comportamiento de los componentes en tiempo real, así que son una opción muy útil si realizamos pruebas de rendimiento o análisis de hardware y queremos tener centralizados datos clave, como por ejemplo el uso de la CPU, la temperatura de la misma, la carga de la GPU y su consumo y muchos más.
Valoración final
La Corsair XENEON EDGE es un producto interesante, sobre todo por su versatilidad y su buena integración a nivel de software. Es fácil de instalar y de configurar, podemos utilizarla como un segundo monitor de forma tradicional, y su interfaz táctil le da un valor añadido en este sentido, ya que nos permite interactuar de forma más directa con ella.
El panel AHVA ofrece una buena calidad de imagen en general, tanto por reproducción del color como por ángulos de visión, nitidez y brillo. Esto hace que podemos utilizarla en cualquier posición, y que podamos mirarla sin problema desde cualquier lado. Esto es muy importante, porque significa que la pantalla se verá bien incluso si la integramos dentro de un PC rodeada de iluminación LED RGB.
Las distintas opciones de personalización que podemos encontrar en iCUE le dan un alto valor funcional, y tenemos libertad total para aprovechar esos seis espacios simples (o tres espacios dobles) que ofrece la pantalla. Podemos hacer muchas combinaciones, desde sensores hasta imágenes o vídeos con fines decorativos, pasando por aplicaciones, páginas web y plugins específicos.
El rendimiento y la respuesta de la pantalla son muy buenos, y las futuras ampliaciones de plugins y de funciones, entre las que destaca su capacidad para convertirse en un Stream Deck virtual, la convierten en una de las mejores opciones que podemos encontrar en su categoría. Es cierto que el precio es algo, pero hay que tener en cuenta que la Corsair XENEON EDGE no es una simple pantalla externa, es una solución mucho más avanzada que ofrece muchísimas posibilidades.
Valoración final
8.9
NOTA
NOS GUSTA
Fácil de instalar y de usar.
Integración completa en iCUE.
Opciones de personalización.
Variedad de funciones.
Interfaz táctil.
Calidad del panel.
Funcionará como Stream Deck virtual.
A MEJORAR
Precio alto, aunque comprensible.
RESUMEN
La Corsair XENEON EDGE es una pantalla externa interesante, sobre todo por su versatilidad y su buena integración a nivel de software. Es fácil de instalar y de configurar, podemos utilizarla como un segundo monitor de forma tradicional, pero también como pantalla especializada personalizada, y su interfaz táctil le da un valor añadido en este sentido, ya que nos permite interactuar de forma más directa con ella.
Diseño y acabados8.5Instalación y configuración9.5Software9Rendimiento9Calidad/Precio8.5
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