Durante años, GAME fue mucho más que una tienda de videojuegos: era el lugar donde se reservaban estrenos con meses de antelación, donde se intercambiaban juegos con la esperanza de rascar unos euros y donde se compraban consolas el mismo día de lanzamiento. Hoy, la cadena británica que marcó una época se enfrenta a una nueva y preocupante etapa. El cierre de sus últimas tiendas independientes en Reino Unido no es solo un ajuste logístico: es una señal clara de que el modelo tradicional de retail especializado en videojuegos está en su fase final. Y en España, donde GAME mantiene aún una red significativa de establecimientos físicos, la pregunta inevitable es: ¿somos los siguientes?
GAME ha confirmado el cierre de sus tres últimas tiendas independientes en el Reino Unido, después de declararse en situación de administration —el equivalente británico al concurso de acreedores—. Aunque la marca seguirá operando su página web y algunas secciones en tiendas del grupo Frasers, ya no contará con locales exclusivos dedicados al videojuego. Es el final simbólico de una etapa: la del comercio minorista especializado, con escaparates llenos de carátulas y consolas en exposición.
La desaparición de estos últimos puntos de venta no llega por sorpresa. Desde su adquisición por parte del grupo Frasers en 2019, GAME ha ido desmantelando progresivamente su red física. Se eliminaron los trade-ins, las reservas en tienda y gran parte del personal. Las secciones en grandes superficies han sido un salvavidas temporal, pero insuficiente para revertir el declive de un modelo que ya no encaja con los hábitos actuales de consumo.
Las ventas digitales han arrasado con el espacio que antes ocupaban las tiendas físicas. Steam, PlayStation Store, Xbox Marketplace o la eShop de Nintendo concentran hoy la mayoría de las transacciones. Las ediciones en formato físico se reservan para lanzamientos muy concretos o colecciones limitadas. Lo que antes era el grueso del negocio es ahora un nicho. GAME no ha sido la excepción: simplemente no ha logrado reinventarse a tiempo.
Un guiño a los nostálgicos, imagen del antiguo Centro Mail del centro comercial La Vaguada (Madrid). Imagen de Jueves13
En España, GAME sigue contando con una presencia significativa. Sin embargo, las señales de alarma llevan tiempo encendidas. El episodio de los puntos de fidelidad que caducaban sin previo aviso o el recorte de servicios han erosionado la confianza de una base de clientes que antes era leal. A eso se suma la dificultad de competir con grandes plataformas online que ofrecen más variedad, mejores precios… y menos fricción.
El caso británico anticipa un escenario que podría repetirse en otros mercados. Aunque GAME España ha negado en varias ocasiones que planee abandonar la venta de videojuegos o cerrar tiendas, los movimientos en su país matriz y el contexto global invitan a pensar que se trata solo de una cuestión de tiempo. La continuidad de las tiendas físicas dependerá menos de la voluntad que de los márgenes que puedan sostener.
Para muchos de nosotros, GAME sigue siendo el heredero directo de Centro Mail, un nombre cargado de nostalgia. Aquellos locales fueron testigos de generaciones de gamers descubriendo su pasión. Perder esa conexión física sería algo más que una pérdida comercial: sería el cierre de un capítulo cultural que marcó a varias generaciones.
El cierre en Reino Unido debería ser una llamada de atención para el mercado español. No hay garantías de que GAME sobreviva al cambio de paradigma, y tal vez haya llegado el momento de que los consumidores —y la propia empresa— se pregunten qué modelo de tienda puede tener sentido en un entorno donde ya casi todo se descarga. Porque si GAME cae también aquí, no será solo una tienda la que desaparezca, sino una parte de la memoria colectiva del videojuego en nuestro país.
Fuente / Imagen de apertura: Centro Comercial Miramar
La entrada GAME cierra sus últimas tiendas en UK… pon tus barbas a remojar se publicó primero en MuyComputer.
NoticiasTECHNOLOGY

