GIGABYTE ha ampliado recientemente su catálogo de placas base con la X870 AORUS STEALTH ICE, un modelo muy especial, no solo por todo lo que supone a nivel de diseño, sino también porque esta placa traslada casi todos los conectores a la parte trasera, lo que nos permitirá conseguir montajes mucho más limpios y con menos cableado visible.
Eso es precisamente lo que indica el distintivo Stealth, que la placa base tiene los conectores en la parte trasera. A nivel de diseño, la X870 AORUS STEALTH ICE es una apuesta clara por el minimalismo, un enfoque que es perfecto para un modelo que nos propone, como dije anteriormente, conseguir un montaje más limpio y con menos elementos que distraigan de lo que realmente importa.
Tened en cuenta que para poder utilizar esta placa base necesitamos un chasis que sea compatible, es decir, que tenga la distribución y el espacio adecuados para hacer un montaje con el cableado en la parte trasera. Yo no he tenido ningún problema porque utilizo un banco abierto específico para análisis de hardware, pero si vais a montar un PC con ella es fundamental que lo tengáis presente.
Especificaciones de la GIGABYTE X870 AORUS STEALTH ICE
Placa base gaming de gama media-alta en formato ATX (305 mm x 244 mm).
Chipset AMD X870, socket LGA 1718 y plataforma AM5.
Compatible con procesadores Ryzen 7000, Ryzen 8000 y Ryzen 9000.
VRM digital de 16 (vcore) fases gemelas + 2 (SoC) + 2 (MISC) fases y 80 amperios.
PCB de seis capas con el doble de cobre y enrutamiento optimizado por IA.
Construcción Ultra Durable con condensadores y bobinas de alta calidad.
Sistema de refrigeración pasiva Thermal Armor en el VRM con un radiador que ocupa cuatro veces más superficie para disipar mejor el calor, y hace contacto con almohadillas térmicas de alta conductividad (7W/mK).
Sistema de refrigeración pasiva Thermal Guard L en la ranura M.2 principal que acelera la disipación del calor hasta en 6 veces comparado con otro tipo de soluciones. Esta ranura utiliza el sistema M.2 EZ Flex, que mejora el contacto con las almohadillas térmicas, lo que puede reducir la temperatura hasta en 12 grados C.
Sistema de refrigeración pasiva Thermal Guard Extended que cubre las otras tres ranuras M.2, lo que nos permite utilizar una gran cantidad de unidades SSD M.2 sin tener que preocuparnos por el calor.
Cuatro DIMMs para memoria DDR5 a un máximo de 8.200 MT/s en doble canal. Admite un máximo de 256 GB de memoria DDR5 (densidad de hasta 64 GB por módulo), y es compatible con perfiles AMD EXPO e Intel XMP.
Ranura PCIe Gen5 x16 reforzada con acero inoxidable que mejora hasta en 3,2 veces la fuerza de retención de la tarjeta gráfica, y reduce las interferencias electromagnéticas, mejorando la integridad de la señal. Sistema «EZ-Latch» que permite liberar la tarjeta gráfica pulsando un botón.
Ranura de expansión adicional PCIe Gen4 x4, colocada a bastante distancia de la principal para que no quede inutilizada si montamos una tarjeta gráfica de gran tamaño.
Cuatro conectores M.2 para unidades SSD. Dos conectores compatibles con la interfaz PCIe Gen5 x4 y reforzadas con acero inoxidable para maximizar la integridad de la señal, y dos conectores M.2 compatibles con el estándar PCIe Gen4 x4.
Dos puertos SATA III a 6 Gbps.
Sistema «EZ-Latch» que facilita la extracción de la tarjeta gráfica, la retirada de los bloques de refrigeración pasiva y la instalación de unidades SSD M.2 sin herramientas ni torillos, facilitando la experiencia de uso y simplificando el montaje.
Salida HDMI, cuatro puertos USB 3.2 Gen1 Type-A, cuatro puertos USB 2.0, dos puertos USB 3.2 Gen2 Type-A, dos puertos USB 4 compatibles con DisplayPort, un puerto USB Type-C a 10 Gbps, un conector Ethernet LAN 5 Gb, puerto EZ-Plug» para la antena Wi-Fi 7, una entrada óptica para sonido y dos jacks de 3,5 mm, uno para entrada y otro para salida de sonido.
Sonido integrado RealTek ALC1220, compatible con sonido 2.1, 4.1, 5.1 y 7.1.
Tarjeta de red Qualcomm QCNCM865 con conectividad inalámbrica Bluetooth 5.4 y Wi-Fi 7.
Iluminación LED RGB personalizable a través del software GIGABYTE Control Center.
Tecnología Q-Flash Plus mejorada y botón dedicado en la placa base, que nos permite actualizar la BIOS sin necesidad de instalar una CPU ni RAM. Dos botones adicionales en la placa base, uno para encendido y apagado y otro multifunción.
Desde 358 euros.
Análisis externo, conectividad y calidad de construcción
La X870 AORUS STEALTH ICE viene en un empaquetado con una presentación muy cuidada, propia de productos premium tope de gama, aunque como os dije al principio de este análisis estamos ante un modelo que encaja dentro de lo que podemos considerar como gama alta.
Dentro del ecosistema de GIGABYTE, la serie AORUS encuadra los productos de alto rendimiento y altas prestaciones para gaming, y es un indicador claro del tipo de público al que se dirigen la X870 AORUS STEALTH ICE.
En la caja tenemos la placa base, una antena de ganancia con el conector WiFi EZ-Plug, que nos permite una conexión instantánea, sin tener que estar rotando las inserciones para fijarla como ocurría con placas base de generaciones anteriores, dos cables SATA para datos, patas adhesivas y un adaptador para simplificar la conexión de los pines dedicados al chasis (encendido, indicador LED y demás).
La X870 AORUS STEALTH ICE tiene, como os dije al principio del artículo, un diseño claramente minimalista en su base, pero está llena de detalles que encajan a la perfección con esa imagen limpia y sin estridencias que ha querido conseguir GIGABYTE con este modelo.
Por ejemplo, donde está el sistema de disipación pasiva del VRM tenemos el logo AORUS, pero integrado en un pequeño triángulo en la parte inferior. En la parte de la derecha podemos ver otro bloque con líneas sinuosas que contrasta con las líneas rectas y angulosas que dan forma al diseño principal de la placa.
La X870 AORUS STEALTH ICE combina con acierto tonos blancos y plateados, lo quela convierte en un modelo muy interesante si vamos a montar un PC de color blanco.
A simple vista podemos apreciar una buena calidad de construcción, algo que se confirma en cuanto tenemos la X870 AORUS STEALTH ICE en nuestras manos. La solidez que transmite es propia de modelos tope de gama, y esto en parte se debe a la placa metálica que tiene en la parte trasera actuando como refuerzo.
En la mitad superior podemos ver cuatro módulos de DDR5, compatibles con hasta 256 GB de RAM a una velocidad máxima de 8.200 MT/s. También tenemos el socket AM5 LGA1718, y un sistema de disipación pasiva espectacular tanto en tamaño como en diseño que mantiene a raya las temperaturas del VRM de 16 fases gemelas (más 2 fases SoC y 2 fases MISC).
El sistema de disipación hace contacto con el VRM a través de almohadillas térmicas de alta conductividad, y está dividido en dos bloques, uno lateral y otro superior, ambos conectados por un caleoducto, lo que permite equilibrar el reparto del calor entre uno y otro
Debajo del socket tenemos la ranura M.2 principal para unidades SSD, que es compatible con el estándar PCIe Gen5, y puede trabajar en modos x2 y x4. Este conector tiene un refuerzo metálico para mejorar la integridad de la señal, y viene con un sistema de disipación pasiva mejorado gracias al sistema M.2 EZ Flex, que mejora el contacto de la unidad SSD con las almohadillas térmicas. Según GIGABYTE, esto permite reducir la temperatura hasta en 12 grados.
Desde la vista lateral podemos ver mejor el diseño de la X870 AORUS STEALTH ICE, y tenemos una visión más clara de los sistemas de refrigeración pasiva que incorpora. Estos cubren todos los elementos clave de la placa base, tanto las unidades SSD como el chipset y el VRM, y son fundamentales para mantener una buena temperatura de trabajo incluso con cargas intensas sostenidas.
En la parte trasera podemos ver todas las salidas y conectores que ofrece la X870 AORUS STEALTH ICE. Esta tiene unas pequeñas aperturas justo debajo de «Project Stealth», y no, no están ahí por casualidad, estas aperturas ayudan a mejorar el flujo de aire, y pueden reducir la temperatura hasta en 7 grados C.
La X870 AORUS STEALTH ICE tiene cuatro puertos USB 3.2 Gen1 Type-A, una salida HDMI, cuatro puertos USB 2.0, dos puertos USB 3.2 Gen2 Type-A, dos puertos USB 4 compatibles con DisplayPort, un puerto USB Type-C a 10 Gbps, un conector LAN 5 GbE, un puerto EZ-Plug» para la antena Wi-Fi 7, una toma óptica para sonido y dos jacks de 3,5 mm, uno para entrada y otro para salida de sonido.
El abanico de conexiones cableadas que integra la X870 AORUS STEALTH ICE es muy completo, y la verdad es que no echo nada en falta. La distribución de los conectores también es correcta, y es fácil acceder a todos ellos sin ningún tipo de problema.
La conectividad inalámbrica también raya a un buen nivel, ya que tenemos Wi-Fi 7 y Bluetooth 5.4. La antena de ganancia nos permite disfrutar de una buena experiencia incluso aunque tengamos el equipo algo lejos del router, y con la banda de 6 GHz conseguiremos velocidades muy elevadas, siempre que tengamos contratada una conexión de alta velocidad.
Llegados a este punto creo que es un buen momento para pasar a la parte trasera de la placa, ya que es ahí donde se encuentran los conectores clave para su funcionamiento, y para la conexión de diferentes dispositivos. En la imagen adjunta podéis ver un plano general de la distribución de los conectores, y también la placa metálica a la que hice referencia al principio de este apartado.
En el lateral tenemos el conector de 24 pines, que es el que alimenta a la placa base. También encontramos otros conectores para accesorios, como un ARGB de 3 pines para iluminación y conectores de 4 pines para ventiladores.
En la parte superior tenemos dos conectores de alimentación CPU, uno de 8 pines y otro de 4 pines, suficiente para alimentar sin problemas cualquier Ryzen, incluido el Ryzen 9 9950X3D, que es el que vamos a utilizar en este análisis. Justo a la izquierda de estos tenemos tres conectores de 4 pines para ventiladores y bomba de refrigeración líquida.
Bajamos a la mitad inferior y nos encontramos en el lateral los conectores USB para el chasis, y también tenemos otro conector de 4 pines para ventiladores y dos puertos SATA III a 6 Gbps. En la parte inferior están situados los clásicos conectores que encontraríamos normalmente en una placa base tradicional, como los USB 2.0 para accesorios, el puerto para sonido, más tomas para ventiladores y ARGB y los pines para el frontal del chasis (botón de encendido, LED, reset y demás).
Volvemos a la parte delantera y nos centramos en la zona superior, pero enfocada desde otro ángulo para que podáis ver mejor el tamaño y el diseño del sistema de refrigeración del VRM. Al ser un sistema pasivo, el flujo de aire que tengamos en el chasis ayudará a mejorar notablemente las temperaturas, así que tenedlo en cuenta.
En la siguiente imagen vemos cómo luce la X870 AORUS STEALTH ICE los bloques de disipación pasiva de las unidades SSD retirados. El primer y el cuarto conector M.2 son compatibles con el estándar PCIe Gen5 en modo x2 y x4, y tienen un refuerzo metálico que mejora la integridad de la señal. Los otros dos conectores son compatibles con el estándar PCIe Gen4 en modo x2 y x4.
Todas las ranuras M.2 hacen contacto con los bloques de disipación pasiva a través de almohadillas térmicas, y en ambos bloque se ha utilizado el sistema «EZ-Latch», que permite retirarlos y volver a montarlos en segundos sin tener que utilizar herramientas.
En la esquina inferior izquierda podemos ver la pila CMOS, el chip de sonido Realtek ALC1220 y los condensadores para el sistema de sonido, que son de alta calidad. Esta solución de sonido integrado nos permite disfrutar de configuraciones hasta en 7.1.
Nos centramos ahora en la zona central para ver con más detalle las ranuras PCIe y los conectores M.2. La instalación de los SSDs es muy sencilla, gracias al sistema «EZ-Latch», que elimina el uso de tornillos y nos permite montar un SSD en cuestión de segundos.
La ranura PCIe principal está reforzada con un chasis de acero, lo que aumenta su resistencia y su capacidad de retención. Esto es especialmente importante si vamos a utilizar tarjetas gráficas pesadas y de gran tamaño, ya que estas aplican una tensión considerable sobre la ranura. Esta armadura en la ranura es toda una garantía de fiabilidad y vida útil.
En la ranura principal tenemos soporte del estándar PCIe Gen5 en modo x16. Esta ranura está acompañada de un sistema «EZ-Latch», que nos permite liberar la tarjeta gráfica pulsando un botón que está colocado en el extremo derecho de la placa base, justo al lado de las ranuras de los módulos de RAM. Es todo un acierto, porque hace que resulte mucho más fácil quitar la tarjeta gráfica.
La ranura PCIe secundaria no tiene ningún tipo de refuerzo, pero porque no es necesario. Esta ranura está pensada para montar tarjetas de sonido dedicadas y de expansión, y es compatible con el estándar PCIe Gen4 x4.
En la imagen superior podemos ver con más detalle el cuidado que ha puesto GIGABYTE en el diseño y la calidad de acabados de la X870 AORUS STEALTH ICE, y lo bien que ha combinado los detalles en color blanco y en color plata.
También se aprecia de cerca el conector «EZ-Latch» que mantiene el disipador pasivo de la ranura M.2 principal en su sitio. Para liberarlo solo tendríamos que girarlo haciendo un poco de fuerza en esa pequeña parte metálica que sobresale.
En esta última imagen tenemos un primer plano de la esquina superior derecha de la placa base, donde se encuentran los retenedores de las ranuras para módulos de RAM, y los tres botones dedicados que trae la X870 AORUS STEALTH ICE. Estos botones son de apagado y encendido, reset y multifunción y el último es el botón dedicado a Q-Flash.
Equipo de pruebas
Procesador Ryzen 9 9950X3D con 16 núcleos y 32 hilos.
Placa base GIGABYTE X870 AORUS STEALTH ICE.
Kit de memoria RAM G.SKILL Trident Z5 NEO RGB a 6.000 MT/s con latencias CL30 (perfil AMD EXPO).
Sistema de refrigeración líquida todo en uno Corsair CUE LINK TITAN 360 RX RGB con tres ventiladores de 120 mm.
SSD WD Black SN850 de 2 TB con interfaz PCIe Gen4 x4, capaz de alcanzar velocidades de 7.000 MB/s y 5.300 MB/s en lectura y escritura secuencial.
SSD Samsung 990 Pro PCIe Gen 4 x4 de 1 TB con velocidades de 7.450 MB/s en lectura secuencial y 6.900 MB/s en escritura secuencial.
Fuente de alimentación Corsair HX1500i de 1.500 vatios con certificación 80 Plus Platinum.
Pasta térmica Corsair XTM70.
Sistema operativo Windows 11.
Para este análisis hemos utilizado nuestro clásico banco de pruebas, y el procesador más potente que tiene AMD ahora mismo en el mercado de consumo general, el Ryzen 9 9950X3D. Esta CPU ofrece lo mejor de los dos mundos, ya que cuenta con 16 núcleos y 32 hilos, y dispone también de una caché total de 96 MB en un único chiplet CCD de 8 núcleos, lo que le permite ofrecer casi el mismo nivel de rendimiento en juegos que un Ryzen 7 9800X3D.
Instalación, análisis de la BIOS y primer contacto
El proceso de montaje de la X870 AORUS STEALTH ICE no tiene misterio, porque es el mismo que el de cualquier otra placa e incluso los tornillos elevadores van de la misma forma. La única particularidad que tenemos es que al ir los conectores en la placa trasera necesitamos un chasis compatible y tenemos que gestionar el cableado partiendo de esta particularidad.
Nada más encender el sistema nos da la bienvenida este mensaje, que indica que la X870 AORUS STEALTH ICE ha detectado que tenemos un procesador Ryzen con caché 3D, y nos dice si queremos activar el modo X3D Turbo para mejorar el rendimiento en gaming. Este modo lo que hace, en esencia, es desactivar la unidad CCD que no tiene caché L3 apilada en 3D y sube las frecuencias de trabajo de la unidad que sí tiene dicha caché.
En este análisis no he utilizado dicho modo, porque me he centrado en probar el desempeño de la X870 AORUS STEALTH ICE en aplicaciones que llevan la CPU al 100% de uso, algo imprescindible para medir la calidad del VRM y del sistema de refrigeración integrado, así como la estabilidad en general de la placa base.
Y hablando de estabilidad, la BIOS que trae de casa la X870 AORUS STEALTH ICE es totalmente estable, y ofrece un nivel de compatibilidad sobresaliente. No he tenido ningún problema con ella durante el proceso de configuración, y el perfil AMD EXPO de la RAM funcionó a la primera y sin esperas por tiempo de entrenamiento.
En la galería adjunta, que podéis ampliar haciendo clic, encontraréis un conjunto de imágenes con las diferentes secciones y opciones de configuración que ofrece la BIOS que trae la X870 AORUS STEALTH ICE. Es una BIOS muy completa, con una interfaz intuitiva y fácil de utilizar.
Si te da miedo trastear con la BIOS tranquilo, porque con el modo fácil tendrás la información más importante de un vistazo, y también podrás hacer los ajustes básicos más importantes con un simple clic, como por ejemplo aplicar un perfil AMD EXPO o Intel XMP, y activar Resizable BAR.
Rendimiento y temperatura de la GIGABYTE X870 AORUS STEALTH ICE
Entramos de lleno a ver el rendimiento que consigue el Ryzen 9 9950X3D con esta placa base, y tenemos unos resultados muy buenos en CPU-Z, tanto en monohilo como en multihilo. Los resultados entran dentro de lo esperado, y esto es una buena señal, aunque la verdadera prueba de fuego vendrá con Cinebench R23.
Cinebench R23 es una prueba que es capaz de saturar al 100% el Ryzen 9 9950X3D, y que resulta muy exigente y fiable. Con una sola pasada este procesador consiguió 44.354 puntos en multihilo, un resultado sobresaliente que supera incluso a los resultados obtenidos en placas base más caras.
En la prueba monohilo el resultado fue de 2.232 puntos, una cifra que también es buena y que entra dentro de los valores normales para esta CPU (más de 2.200 puntos). No destaca tanto como la puntuación multihilo, pero esta última es la más importante, porque es la que nos permite identificar posibles problemas de alimentación o de temperatura si el rendimiento es anormalmente bajo.
Como el resultado de la puntuación multihilo es mejor de lo esperado, y el resultado en monohilo es totalmente normal, podemos concluir que la puntuación es óptima, y que la X870 AORUS STEALTH ICE ha hecho un buen trabajo con este procesador.
Toca ahora hablar de las temperaturas del chipset y del VRM. Para hacer esta medición he dejado la prueba multihilo de Cinebench R23 en bucle durante una hora con PBO al máximo a través de la herramienta Ryzen Master. Luego he revisado los valores obtenidos con los sensores internos de la placa base durante esa hora.
Antes de iniciar la prueba, el chipset tenía una temperatura mínima de 46 grados C, y el VRM un valor de 40 grados. Los picos máximos registrados durante esa prueba fueron de 74 grados en el chipset y de 47 grados en el VRM. Los valores a nivel de chipset son normales, y los resultados a nivel de VRM son muy buenos.
Durante esa prueba de una hora el sistema funcionó con total normalidad, no se bloqueó en ningún momento y el equipo seguía respondiendo sin ningún tipo de problema, lo que significa que la estabilidad fue perfecta incluso con la CPU saturada al 100%.
Valoración final
Creo que la conclusión, partiendo de todo lo que hemos visto, está muy clara, la X870 AORUS STEALTH ICE es una placa base con un diseño sobresaliente y con una excelente calidad de construcción. La distribución de los conectores en la parte trasera está bien afinada, y no nos dará ningún problema a la hora de montarla siempre que utilicemos un chasis compatible.
El sistema de alimentación permite al Ryzen 9 9950X3D desarrollar toda su potencia, de forma estable y sostenida, incluso con una carga del 100% durante una hora sin descanso. Como hemos visto, incluso en una prueba tan intensiva las temperaturas del VRM son óptimas, y la estabilidad ha sido perfecta en todo momento. Esto dice mucho de la calidad y fiabilidad de esta placa base.
A nivel de expansión la X870 AORUS STEALTH ICE es una de las mejores dentro de su gama, ya que tiene cuatro ranuras M.2 para unidades SSD, dos de ellas compatibles con PCIe Gen5, nos permite montar hasta 256 GB de RAM y tiene dos ranuras PCIe para tarjetas.
La conectividad cableada se mantiene al nivel general del resto de especificaciones de la placa, y destacan su gran cantidad de puertos USB y la presencia de dos conectores USB 4, que podremos utilizar para conectar accesorios que requieran de un gran ancho de banda, como unidades de almacenamiento externo, por ejemplo.
La conectividad inalámbrica tampoco desentona. Tenemos todo lo que podemos desear, ya que viene con Wi-Fi 7 y Bluetooth 5.4, y trae una antena de ganancia para mejorar el alcance y la estabilidad de la señal, lo que significa que no necesitamos añadir nada más para disfrutar de un buen rendimiento con una conexión inalámbrica.
Si buscas una placa base de alta calidad y con un buen nivel de prestaciones que tenga los conectores en la parte trasera la X870 AORUS STEALTH ICE debería ser una de tus primeras opciones. Lo tiene todo, tanto a nivel de calidad de construcción como de rendimiento, refrigeración, expansión y conectividad, y su calidad de construcción es sobresaliente. Su precio es alto, pero es lógico teniendo en cuenta lo que ofrece, y su diseño con puertos en la parte trasera. Recomendable.
Valoración final
9
NOTA
NOS GUSTA
Diseño.
Calidad de construcción.
Disipación.
Rendimiento.
Wi-Fi 7 y USB 4.
4 ranuras M.2.
Sistema EZ Latch sin tornillos.
BIOS madura.
Q-Flash simplificado.
A MEJORAR
Precio elevado, aunque comprensible.
RESUMEN
Si buscas una placa base de alta calidad y con un buen nivel de prestaciones que tenga los conectores en la parte trasera la X870 AORUS STEALTH ICE debería ser una de tus primeras opciones. Lo tiene todo, tanto a nivel de calidad de construcción como de rendimiento, refrigeración, expansión y conectividad, y su calidad de construcción es sobresaliente. Su precio es alto, pero es lógico teniendo en cuenta lo que ofrece, y su diseño con puertos en la parte trasera. Recomendable.
Diseño y construcción9Refrigeración9.5Conectividad9.5BIOS9Calidad / Precio8
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