Steam Deck ha sido todo un éxito, tanto de crítica como de ventas. Este éxito es, por sí solo, una garantía de que Valve desarrollará tarde o temprano una Steam Deck 2, aunque la compañía tiene clara una cosa: solo lo hará cuando el hardware y la tecnología del momento le permitan conseguir un salto generacional importante, y sin sacrificios.
Cuando Valve habla de salto generacional y lo enlaza a la idea de «sin sacrificios» está muy claro a qué se refiere, a que para ella la potencia no lo es todo, y que por tanto no piensa crear una Steam Deck 2 centrándose únicamente en el rendimiento. Esta nueva consola repetirá los valores de la original, lo que significa que tendrá una buena ergonomía y una alta autonomía por carga de batería.
Para poder cumplir ese objetivo Valve necesita componentes que sean capaces de ofrecer una mejora de rendimiento sustancial, pero manteniendo un TDP máximo de 15 vatios, que es el valor que tiene la APU de la Steam Deck, aunque esta puede bajar su consumo hasta los 4 vatios para mejorar todavía más la autonomía del sistema.
¿Cuándo conseguiremos el salto técnico que necesita Valve?
Para descubrirlo debemos recordar qué es lo que ofrece exactamente la Steam Deck original. Esta consola tiene una CPU Zen 2 de cuatro núcleos y ocho hilos, cuenta con 16 GB de memoria LPDDR5 a 5.500 Mbps, integra una GPU Radeon RDNA 2 con 512 shaders y su pantalla es de tipo LCD con resolución de 1.280 x 800 pixeles y un tamaño de 7 pulgadas.
Ahora mismo nos encontramos en un punto interesante, porque tenemos arquitecturas mucho más avanzadas que las de la Steam Deck original, y contamos con tecnologías que permitirían conseguir ese salto generacional al que aspira Valve con la Steam Deck 2. Es fácil de entender, ya que AMD tiene en su ecosistema las arquitecturas Zen 5 y Zen 5c a nivel CPU, y RDNA 4 a nivel GPU.
Si Valve quisiera, AMD podría desarrollar sin problema una APU semipersonalizada con una CPU Zen 5 o Zen 5c, o una mezcla de ambas, y acompañarla de una GPU Radeon RDNA 4, ajustando especificaciones para mantenerse dentro del TDP objetivo de 15 vatios. Una APU con esas especificaciones ofrecerá mejoras muy grandes de rendimiento en CPU y GPU, y además permitirían a la Steam Deck 2 utilizar FSR 4.
Con esa APU, la Steam Deck 2 sería más potente que Nintendo Switch 2, podría mover juegos actuales en 1080p, y gracias a FSR 4 podría reescalar desde 540p a 1080p manteniendo una buena calidad de imagen, lo que ayudaría a mejorar todavía más el rendimiento y a equilibrar el consumo.
Sobre el papel suena bien, pero para Valve no es suficiente. La compañía quiere conseguir una mejora todavía mayor con su Steam Deck 2, un salto que realmente invite a los poseedores de la consola original a actualizar. La compañía también es consciente de que las consolas de próxima generación no van a estar basadas en Zen 5 ni en RDNA 4, y sabe que lo mejor que puede hacer es esperar.
¿Y a qué espera Valve? Estoy bastante seguro de que está esperando a que AMD tenga listas las arquitecturas Zen 6 y RDNA 5 para diseñar la APU de la Steam Deck 2. Esas arquitecturas serán también las que utilizarán PS6 y Xbox Next, lo que significa que la nueva consola de Valve estaría en paridad tecnológica con la nueva generación de Sony y Microsoft.
Por otro lado, no debemos olvidar de que una APU fabricada en esas arquitecturas también utilizará un nodo más avanzado, probablemente el de 2 nm de TSMC, y que esto tendrá un gran impacto en la relación de rendimiento por vatio consumido, algo muy importante para las aspiraciones de Valve a nivel de autonomía.
La conclusión de todo esto es clara, el salto que necesita Valve con su Steam Deck lo conseguiremos a finales de 2026, que será cuando AMD tendrá listas las arquitecturas Zen 6 y RDNA 5. Sin embargo, esto no quiere decir que Steam Deck 2 vaya a llegar en 2026, porque todavía tendrá que pasar un tiempo razonable para el desarrollo y la producción en masa de la APU personalizada que necesitará esa consola, a lo que debemos sumar además el resto del proceso de desarrollo y pruebas, lo que podría llevarnos a un lanzamiento a finales de 2027 o a 2028.
Qué especificaciones podría tener Steam Deck 2
Antes de nada, es importante que tengáis claro que todavía no hay nada confirmado, y que la estimación de posibles especificaciones que vamos a ver se basa en las filtraciones de fuentes fiables que hemos visto hasta el momento, en la posible fecha de lanzamiento de la consola y en la estrategia que siguió Valve con la Steam Deck original.
La Steam Deck original no buscaba ser la consola más potente de su clase. Se centraba en ofrecer un buen equilibrio entre rendimiento, precio y autonomía, pero sin renunciar a un mínimo de potencia que le permitiese mover los juegos más exigentes del momento con un nivel de calidad y de fluidez aceptable.
Creo que esa va a ser la misma fórmula que vamos a ver en la Steam Deck 2. No será la más potente de su generación, pero tecnológicamente estará muy por encima de la Steam Deck original, y ofrecerá la potencia necesaria para poder jugar a cualquier título del momento de forma aceptable, y sin sacrificar autonomía.
Con todo eso en mente, creo que sus especificaciones podrían seguir esta línea:
APU semipersonalizada diseñada por AMD y fabricada en el nodo de 3 nm o de 2 nm de TSMC.
Procesador Ryzen de AMD de 8 núcleos y 16 hilos repartidos en dos grupos, uno con núcleos Zen 6 y otro con núcleos Zen 6c para reducir el consumo.
Gráfica integrada Radeon de AMD basada en la arquitectura RDNA 5 con 1.024 shaders, núcleos de cuarta generación para acelerar trazado de rayos y núcleos de tercera generación para IA.
Compatible con AMD FSR 4, y con las próximas tecnologías que AMD incluya en su ecosistema FSR Redstone de IA aplicada a gaming.
24 GB de memoria LPDDR6 con un bus de 192 bits. Si la memoria tiene un ancho de banda de 14.400 Mbps, el ancho de banda total sería de 345 GB/s. No podemos descartar que llegue configurada con 32 GB.
Unidad de almacenamiento M.2 SSD PCIe de al menos 512 GB de capacidad en su versión base.
Pantalla de 7 pulgadas o más de tipo IPS con resolución 1080p.
Esas especificaciones permitirían dar un salto muy grande en potencia bruta sin tener que aumentar el TDP de 15 vatios, y además darían acceso a la Steam Deck 2 a un conjunto de tecnologías avanzadas muy importantes, entre las que destacan sin duda FSR 4 y la generación de fotogramas por IA que llegará con FSR Redstone.
Es el camino más lógico para Valve de cara a cumplir con sus objetivos. Es cierto que para conseguirlo la compañía tendrá que esperar más de dos años, pero con la popularidad que tiene todavía la Steam Deck y lo bien que esta está aguantando el paso del tiempo creo que esto sería lo más inteligente.
Rendimiento de la Steam Deck 2
Si la GPU de esta consola tiene 1.024 shaders y funciona a 2 GHz de forma estable su potencia máxima sería de unos 4 TFLOPs en FP32. La Steam Deck tiene una potencia de 1,6 TFLOPS en FP32, así que estaría superando en más del doble la potencia bruta del modelo original. Sin embargo, la mejora real en juegos podría ser incluso mayor, gracias a las mejoras que traerá la arquitectura RDNA 5.
Ese aumento de potencia, y sus nuevas tecnologías, la convertirían en una consola capaz de mover juegos en 1080p, pero apoyándose en la tecnología de reescalado RDNA 4 para mejorar el rendimiento. La idea sería la misma que hemos visto en Nintendo Switch 2, renderizar en 540p y reescalar a 1080p. Esto podría marcar la diferencia entre jugar a 20 FPS o 30 FPS a hacerlo a 40 FPS o incluso a 60 FPS.
Al utilizar reescalado inteligente acelerado por hardware es posible mantener una mayor calidad de imagen, y para mejorar aún más la fluidez, esta consola podría utilizar la esperada tecnología de generación de fotogramas de AMD apoyada en algoritmos de IA, es decir, el rival de la generación de fotogramas de NVIDIA.
Tanto FSR 4 como esa nueva generación de fotogramas utilizarán los núcleos aceleradores de IA de la GPU RDNA 5 que tendría esa Steam Deck 2. Esto quiere decir que esas tecnologías no se pueden utilizar en consolas que tengan GPUs basadas en RDNA 3.5 o arquitecturas anteriores. Este dato es muy importante, y explica por qué Valve prefiere pasar de dichas arquitecturas.
Steam Deck 2 no tendría ningún problema con los juegos de la generación actual en 1080p, pero lo más importante es que con esa configuración estará preparada para los juegos de la próxima generación, es decir, para aquellos que serán desarrollados sobre la base técnica de Xbox Next y PS6. Esto le dará una mayor vida útil, y le permitirá aguantar mejor el paso del tiempo.
Fecha de lanzamiento y precio de la Steam Deck 2
Las fuentes de mayor confianza están de acuerdo en que esta consola no llegará hasta 2028. Esa fecha tiene sentido porque:
Permitirá a Valve acceder a las arquitecturas Zen 6-Zen 6c y RDNA 5.
El nodo de 2 nm habrá madurado, y su precio se habrá estabilizado.
Tendrá una APU compatible con las tecnologías de IA aplicada a gaming más avanzadas de AMD.
Le dará a Valve todo lo necesario para crear una consola preparada para los juegos de próxima generación.
El precio fue uno de los puntos clave en el éxito de la Steam Deck original. Esta consola llegó al mercado con un precio muy económico en su versión básica, y esto la convirtió en una opción muy atractiva para aquellos que no querían gastar más de 400 euros en una portátil.
Estoy convencido de que Valve va a seguir el mismo enfoque, y que va a lanzar varias versiones de la Steam Deck 2 diferenciados por su capacidad de almacenamiento. Los modelos con menor capacidad serán más económicos, e incluso podrían tener almacenamiento más lento, mientras que los modelos con mayor capacidad serán más caros.
Así es como podrían quedar organizadas las diferentes versiones de la Steam Deck 2:
Modelo base con SSD de 512 GB: 499 euros.
Modelo con SSD de 1 TB: 549 euros.
Modelo con SSD de 2 TB: 699 euros.
¿Podría incluir Valve un modo dock en esta nueva consola?
Sé lo que estás pensando, que la Steam Deck original ya tiene un modo dock, y es cierto, pero es una simple base de conexión que permite utilizarla con una televisión o con un monitor, y no trabaja de la misma manera que Nintendo Switch 2 cuando opera en modo dock, es decir, no se produce un aumento de rendimiento.
La única función destacada que conseguimos al usar la Steam Deck en modo dock es el soporte de VRR a través de FreeSync. Dicho esto, ¿podría cambiar Valve el enfoque con la Steam Deck 2 e introducir un modo dock que le permita trabajar con un TDP de 30 vatios y mejorar el rendimiento? Es una posibilidad, pero no hay nada confirmado.
Personalmente creo que sería una decisión acertada por parte de Valve, ya que daría a la Steam Deck 2 una mayor flexibilidad, y la convertiría en una consola mucho más competitiva e interesante. Ese aumento del TDP de 15 vatios en modo portátil a 30 FPS en modo dock también podría incrementar mucho el rendimiento, y FSR 4 le ayudaría a escalar muy bien en pantallas de gran tamaño.
Para dar forma a este modo Valve tendría que diseñar un dock específico con componentes que ayuden a disipar el calor generado, lo que obviamente limitaría su compatibilidad e incrementaría el coste del dock. Una contrapartida aceptable y fácil de asumir, sobre todo teniendo en cuenta lo que conseguimos a cambio: una Steam Deck 2 híbrida capaz de funcionar como portátil o como consola de sobremesa con un rendimiento mejorado.
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