La empresa española VALK GAMING continúa expandiendo su catálogo de soluciones ergonómicas con el lanzamiento de VALK MYLA, una silla de malla que busca posicionarse como referente en el segmento de gama alta orientado tanto a entornos profesionales como domésticos. Tras más de diez días de prueba intensiva, analizamos esta propuesta que combina un acertado diseño, excelentes materiales y ajustes de precisión.
La silla MYLA representa un cambio de dirección estético respecto a las líneas gaming tradicionales de VALK. La marca ha optado por un diseño sobrio y minimalista que encaja sin estridencias tanto en un despacho corporativo como en un entorno de juegos moderno. Está disponible en dos combinaciones cromáticas, gris con negro y blanco con gris, ambas con acabados mate que evitan brillos excesivos y transmiten sensación de calidad.
La estructura de polipropileno de alta resistencia, libre de formaldehído y pegamentos, se presenta con terminaciones cuidadas y ajustes precisos entre componentes. La base de aluminio de 65 cm de diámetro no solo aporta estabilidad visual, sino que cumple con su función de manera efectiva incluso con usuarios cercanos al límite de peso recomendado (130 kilos). Las ruedas de 60 mm en poliuretano ofrecen un deslizamiento suave y silencioso sobre distintas superficies, desde parquet hasta moqueta.
El montaje, como es habitual en VALK, resulta sencillo gracias al manual multi-idioma incluido y las herramientas necesarias que vienen en la caja. El tiempo estimado de ensamblaje ronda los 20-25 minutos para un usuario sin experiencia previa, y la verdad es que en ningún momento tienes la sensación de que no vayas a ser capaz de acabar el montaje.
El paso previo al montaje es sacar de la caja todos los elementos.
Especificaciones de la silla VALK MYLA
Tipo
Silla ergonómica de malla
Material respaldo/asiento
Malla Flextex transpirable
Estructura
Polipropileno de alta resistencia
Respaldo
Regulable en altura (12 posiciones, 6 cm) con soporte lumbar adaptativo
Asiento
Profundidad regulable (4 posiciones)
Reposacabezas
3D: altura (4 pos.), inclinación (hasta 90°), profundidad (8 pos.)
Reposabrazos
4D reversibles con tacto suave
Mecanismo
Sincro PRO: respaldo hasta 135°, asiento hasta 15°
Reposapiés
Integrado de malla, plegable, 4 posiciones
Pistón de gas
Clase 4, recorrido 8 cm
Ruedas
60 mm, poliuretano (PU)
Dimensiones y peso
118-136 cm (altura total) | 64-70 cm (anchura total) | 19,5 kilos (peso neto)
Peso máximo que soporta
130 kilos
Colores
Gris/negro y blanco/gris
Contenido de la caja
La silla desmontada, herramientas (dos llaves allen), mousepad XL 80×30 cm y posibilidad de saldo Steam
Precio y garantía
399,90 euros | 3 años de garantía | envío gratuito a España en 2-3 días
Ergonomía y ajustes: la gran apuesta de MYLA
Aquí es donde la silla VALK MYLA demuestra su principal argumento de valor, ya que incorpora una serie de ajustes que supera a la mayoría de las propuestas de este segmento. El respaldo puede ajustarse en 12 posiciones distintas con un recorrido total de 6 cm. Este sistema permite que usuarios de diferentes estaturas (el rango recomendado va de 1,65 m a 1,95 m) encuentren el punto óptimo de apoyo lumbar. El soporte lumbar adaptativo integrado se ajusta de forma progresiva al contorno de la espalda, distribuyendo la presión de manera uniforme y evitando puntos de concentración que puedan generar molestias durante jornadas prolongadas.
En cuanto al asiento, está disponible en cuatro posiciones de ajuste para adaptar la profundidad según la longitud de las piernas del usuario. Este es un detalle especialmente relevante para evitar la compresión de la zona poplítea (parte posterior de las rodillas) que puede afectar a la circulación sanguínea en sesiones largas.
Por su parte, el reposacabezas 3D ofrece tres ejes de ajuste: altura (4 posiciones), inclinación (hasta 90°) y profundidad (8 posiciones). Esta versatilidad permite encontrar el apoyo perfecto tanto para trabajar erguido como para reclinarse en momentos de descanso. Incluye además una percha trasera que resulta práctica para colgar auriculares, accesorios o, por qué no, la chaqueta o abrigo.
En cuanto a los reposabrazos 4D, aquí la silla VALK MYLA incorpora una característica diferencial poco habitual en su segmento, ya que no solo se ajustan en cuatro ejes (altura, profundidad, ancho y rotación), sino que además permiten montaje reversible derecha/izquierda. Esto significa que pueden invertirse para aproximar más el punto de apoyo a la mesa cuando sea necesario, facilitando una postura más natural al trabajar con teclado y ratón. Los reposabrazos cuentan con un tacto suave que evita molestias incluso tras horas de contacto.
El último aspecto de su ergonomía que quiero destacar es su reposapiés integrado de malla plegable, que claramente aporta un plus de versatilidad. Fabricado en el mismo material Flextex del respaldo, puede ajustarse en cuatro posiciones de altura y ángulo.
Este elemento resulta especialmente útil durante pausas o momentos de trabajo que no requieran interacción activa con teclado y ratón, permitiendo descargar la zona lumbar y mejorar la circulación de las piernas. Cuando no se utiliza, se pliega discretamente bajo el asiento sin comprometer la estética de la silla.
Si bien no sustituye a un reposapiés independiente ajustable en altura para trabajo intensivo, su integración resulta práctica y aporta flexibilidad postural sin recurrir a accesorios externos.
Malla Flextex: ventilación y confort
El material protagonista de MYLA es la malla transpirable Flextex, que ofrece una respuesta progresiva al peso del usuario. A diferencia de las mallas de tensión uniforme, Flextex se adapta de forma diferenciada a cada zona del cuerpo, proporcionando más soporte en la región lumbar y cediendo ligeramente en las zonas de menor carga.
Durante las pruebas en condiciones de temperatura ambiente elevada (por encima de 25°C), la malla demostró su capacidad de mantener la ventilación efectiva, evitando la acumulación de calor y humedad característica de las sillas tapizadas en polipiel o tela. Esta propiedad resultará especialmente valiosa en verano o en entornos sin climatización óptima.
La tensión de la malla está bien calibrada: ofrece firmeza suficiente para mantener la postura sin generar la sensación de «hundimiento» que presentan algunas sillas de malla económicas tras meses de uso intensivo.
Mecanismo sincro PRO: movimiento natural y versátil
La silla VALK MYLA integra un mecanismo sincronizado profesional que coordina el movimiento del respaldo y el asiento de forma proporcional. El respaldo puede reclinarse hasta 135° mientras el asiento bascula hasta 15°, acompañando el cambio postural de manera natural.
La tensión del mecanismo se regula mediante una rueda situada bajo el asiento, permitiendo ajustar la resistencia al reclinado según el peso del usuario. El sistema de bloqueo permite fijar la inclinación en cinco posiciones distintas, desde la vertical de trabajo hasta el reclinado de descanso.
En la práctica, el mecanismo responde con fluidez y sin ruidos mecánicos apreciables. La transición entre posiciones resulta suave y controlada, sin movimientos bruscos que puedan desestabilizar al usuario.
Experiencia de uso prolongado
Tras más de diez días alternando entre sesiones de teletrabajo y gaming, MYLA ha demostrado mantener su confort inicial sin degradación apreciable. Los puntos clave que quiero destacar son la combinación de ajustes que permite encontrar una posición óptima para diferentes actividades y momentos del día; la ventilación de la malla resulta muy efectiva incluso en jornadas de ocho o más horas; el soporte lumbar adaptativo mantiene su efectividad sin generar puntos de presión excesiva; los reposabrazos reversibles permiten acercarse más al escritorio que en sillas convencionales; la base y el pistón de gas de clase 4 transmite solidez y estabilidad, y el acabado general y calidad de los materiales transmiten solidez y estabilidad.
Como aspectos a considerar, puede que haya usuarios que prefieran asientos más acolchados o envolventes (si es el caso, seguro que en el catálogo de VALK GAMING encuentran muchas opciones) y que les parezca que la firmeza de la malla es excesiva. Y también decir que el reposapiés integrado, aunque muy útil, presenta limitaciones frente a modelos independientes. Por otra parte, hablamos de una silla ergonómica de malla de gama alta, por eso su precio de 380,90 euros.
Conclusiones
La silla VALK MYLA es una propuesta madura que combina ergonomía con diseño sobrio y materiales de calidad. Su orientación es clara: usuarios que pasan muchas horas sentados, valoran la ventilación de la malla y necesitan ajustes precisos para diferentes actividades.
No es una silla para quien busca el máximo acolchado o diseño gaming llamativo. Es, en cambio, una opción sólida para teletrabajadores, desarrolladores, creadores de contenido o gamers que priorizan confort duradero y versatilidad ergonómica sobre estética agresiva.
El precio de 399,90 euros la sitúa en competencia directa con referencias consolidadas del mercado de sillas ergonómicas de oficina. La diferencia radica en el ADN de VALK: diseño español, atención al cliente directa, certificación con la norma UNE-EN 1335, garantía extendida (tres años) y disponibilidad de recambios. Factores intangibles que pueden inclinar la balanza para quien valore el trato con una marca cercana frente a gigantes internacionales.
Como incentivo de lanzamiento, MYLA incluye un mousepad XL de 80×30 cm de regalo, además de la posibilidad de conseguir saldo en Steam completando una sencilla misión y compartiendo la foto en redes sociales.
Valoración final
9
NOTA
NOS GUSTA
Precisión de ajustes ergonómicos
Ventilación efectiva de la malla Flextex
Construcción sólida y acabados de calidad
Garantía de tres años
A MEJORAR
La firmeza inicial de la malla puede resultar excesiva para algunos usuarios
RESUMEN
VALK MYLA es una silla de malla que se posiciona como referente en el segmento de gama alta tanto en entornos profesionales como domésticos.
Diseño9.5Calidad de construcción9Acabados9Experiencia de uso y solidez9Calidad/Precio8.5
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