Hubo un tiempo en el que encender un ordenador significaba mucho más que abrir un juego. Aquellas máquinas arrancaban entre ruidos mecánicos, pantallas de carga eternas y comandos que obligaban a aprender casi sin darse cuenta. Ahora, décadas después, Commodore 64 y Spectrum regresan convertidos en consolas portátiles retro que intentan responder a una pregunta bastante fascinante: cómo habría sido el gaming portátil si aquellos míticos microordenadores domésticos hubiesen evolucionado hacia dispositivos handheld durante los años ochenta.
Las nuevas THEC64 Handheld y The Spectrum Handheld han sido anunciadas por Blaze Entertainment y Retro Games Ltd, responsables también de otras máquinas retro recientes bastante bien recibidas. Pero aquí el enfoque resulta especialmente interesante porque no intentan simplemente replicar hardware clásico en formato pequeño. Estas nuevas consolas imaginan una especie de línea temporal alternativa donde Commodore 64 y ZX Spectrum habrían acabado transformándose en pequeños ordenadores portátiles de bolsillo inspirados en los palmtops y organizadores electrónicos de la época.
Y eso encaja bastante bien con lo que representaron ambas plataformas dentro de la informática europea. Durante buena parte de los años ochenta y principios de los noventa, Spectrum y Commodore 64 no fueron únicamente máquinas para jugar. Fueron puertas de entrada a la programación, la experimentación y la cultura informática doméstica para toda una generación. Revistas, listados BASIC, cintas de casete, demos y comunidades de usuarios ayudaron a construir alrededor de ellas un ecosistema creativo difícil de separar de la propia historia del videojuego europeo.
Las dos nuevas handheld mantienen esa identidad visual muy marcada. THEC64 apuesta por el clásico beige inspirado en el Commodore 64 original, mientras que The Spectrum Handheld recupera el negro característico de Sinclair. Ambas utilizan diseño tipo clamshell, con una estética claramente inspirada en dispositivos portátiles ochenteros, aunque incorporando hardware mucho más moderno: pantalla IPS de 4,3 pulgadas con resolución 800 × 480, procesador Quad Core a 1,2 GHz, batería recargable mediante USB-C y soporte para tarjetas microSD que permiten cargar juegos adicionales.
Además, Blaze ha intentado conservar parte de la filosofía flexible de aquellos sistemas clásicos. Las consolas permiten conectar teclados y joysticks externos mediante USB-A, personalizar controles, utilizar save states y seleccionar diferentes variantes históricas de cada máquina emulada. En el caso del Spectrum, por ejemplo, será posible alternar entre modelos 48K, 128K, +2 o +3, mientras que THEC64 ofrecerá distintos modos PAL y NTSC junto a variantes como PET64 o C64 GS.
Y probablemente ahí se encuentre el verdadero encanto de estas máquinas. No intentan modernizar Commodore o Spectrum hasta convertirlos en algo irreconocible. Más bien juegan con la idea de imaginar cómo habría evolucionado el concepto original dentro de una realidad alternativa donde aquellos ordenadores hubiesen dado el salto al formato portátil manteniendo intacta buena parte de su personalidad visual y cultural.
Esa sensación nostálgica también aparece en la selección de juegos incluidos. Títulos como Head Over Heels, Manic Miner, Boulder Dash, Paradroid o Speedball 2: Brutal Deluxe funcionan casi como cápsulas del tiempo capaces de resumir perfectamente una época concreta del videojuego doméstico europeo. Y en un momento donde gran parte del mercado retro se centra sobre todo en recreativas o consolas japonesas, resulta refrescante ver productos que reivindican el legado de aquellos microordenadores europeos.
Las ediciones coleccionista terminan de reforzar todavía más esa idea. Tanto THEC64 Handheld como The Spectrum Handheld contarán con versiones limitadas que incluirán fundas rígidas y revistas especiales inspiradas en publicaciones míticas de la época como Zzap! y Crash Magazine. Y sinceramente, ese detalle probablemente diga más sobre el público objetivo de estas máquinas que cualquier especificación técnica.
Porque quizá el verdadero atractivo de dispositivos como estos no consista únicamente en volver a jugar clásicos retro. Tal vez tenga más que ver con recuperar, aunque solo sea durante unos minutos, aquella sensación tan particular de descubrir cómo funcionaban las cosas mientras cargaba una cinta y la pantalla llenaba la habitación con pitidos imposibles.
Y, como ya adelantábamos antes, ambas máquinas llegarán acompañadas de una selección de juegos que funciona casi como una pequeña cápsula del tiempo del gaming doméstico europeo de los 80 y 90.
Juegos incluidos en THEC64 Handheld
A Pig Quest
Sam’s Journey
Nebulus
Boulder Dash
Speedball 2: Brutal Deluxe
Paradroid
Hunter’s Moon Remastered
Knight ‘n’ Grail
Aztec Challenge
Krakout Lee
Druid
Encounter!
Galencia
Ice Guys
Metal Warrior Ultra
Millie & Molly
Planet Golf
Shadow Switcher
Spherical
Squish ‘Em
Steel Ranger
X-Out
Yeti Mountain
It’s Magic 2
Juegos incluidos en The Spectrum Handheld
Head Over Heels
Manic Miner
Skool Daze
Tiny Dungeons
Archon: The Light and the Dark
The Great Escape
Bounder
Switchblade
Nightmare Rally
M.O.V.I.E.
Avenger: The Way of the Tiger II
Bugaboo the Flea
Devwill Too ZX
Hammerfist
Hammer Knight
Penguin Attack
S1NCLA1R C1TY
Shovel Adventure
Snake Escape
Sorcerer Kid Adventure
Splat!
Tourmaline
Where Time Stood Still
Zynaps
Starquake
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