Xbox Game Pass se ha convertido en uno de los pilares de la estrategia de Microsoft en el sector del videojuego durante los últimos años. Su propuesta —acceso a un amplio catálogo de títulos mediante una suscripción mensual— consiguió atraer a millones de jugadores desde su lanzamiento. Sin embargo, esa percepción positiva empezó a cambiar con el tiempo tras varias subidas de precio que alejaron al servicio de la imagen de “oferta irresistible” que tuvo en sus primeros años. Precisamente por ese motivo, hace apenas unos días supimos que dentro de Microsoft estaban replanteándose el precio del servicio, una reflexión que ahora se ha traducido en cambios concretos.
La compañía ha confirmado una rebaja permanente en el precio de Game Pass que afecta a varios de sus niveles de suscripción. El plan Ultimate, que había alcanzado los 26,99 euros mensuales en España, pasa ahora a costar 20,99 euros al mes, una reducción considerable que devuelve el servicio a una franja más cercana a la que tuvo durante sus primeras etapas. Por su parte, la suscripción PC Game Pass también experimenta un pequeño descenso, pasando de 14,99 euros a 12,99 euros mensuales, una rebaja menos llamativa pero igualmente significativa en un contexto en el que la mayoría de servicios de suscripción siguen aumentando sus tarifas.
Este cambio está directamente relacionado con la llegada de Asha Sharma al frente de la división de videojuegos de la compañía. La nueva responsable de Xbox ya había dejado entrever en un memorando interno que el precio de Game Pass se había vuelto “demasiado caro para los jugadores”, lo que sugería que Microsoft estaba estudiando ajustes en su modelo. La reducción anunciada ahora confirma ese cambio de enfoque y refleja la intención de recuperar parte del atractivo que el servicio había perdido tras los incrementos de precio de los últimos años.
Sin embargo, la rebaja no llega sin contrapartidas. El ajuste en el precio implica también un cambio importante en el catálogo del servicio, ya que los futuros títulos de la saga Call of Duty dejarán de llegar a Game Pass el mismo día de su lanzamiento. Esta había sido una de las grandes promesas del servicio en los últimos tiempos, especialmente tras la adquisición de Activision Blizzard, y su eliminación supone un cambio relevante en la propuesta de valor del catálogo.
Eso no significa que la franquicia vaya a desaparecer del servicio. Los nuevos juegos de Call of Duty seguirán llegando a Game Pass, pero lo harán con más de un año de retraso respecto a su lanzamiento original. Según lo anunciado, la idea es que estos títulos se incorporen al catálogo durante las navidades del año siguiente a su publicación, una estrategia que permite mantener la presencia de la saga dentro del servicio sin asumir el coste de incluirlos desde el primer día.
Conviene aclarar, además, que los títulos de Call of Duty que ya están disponibles en Game Pass no se verán afectados por este cambio. Los juegos que forman parte actualmente del catálogo seguirán accesibles para los suscriptores, y el resto de características del servicio tampoco experimenta modificaciones. Esto incluye el acceso a cientos de juegos, el multijugador online y, sobre todo, la llegada desde el primer día de los títulos desarrollados por los estudios internos de Xbox.
En conjunto, la decisión parece formar parte de un intento de Microsoft por reajustar el equilibrio entre precio y contenido dentro de Game Pass. La rebaja puede ayudar a recuperar parte del atractivo del servicio tras las críticas de los jugadores por las subidas recientes, aunque el retraso de Call of Duty deja claro que el modelo también está evolucionando para adaptarse a una realidad económica distinta. El resultado final será probablemente un Game Pass más asequible, pero también algo diferente al que muchos jugadores conocieron en sus primeros años.
Más información
La entrada Game Pass se abarata… a cambio de retrasar Call of Duty en su catálogo se publicó primero en MuyComputer.


