Hace solo un par de días vimos qué nivel de rendimiento era capaz de ofrecer PS5 en trazado de trayectorias bajo Linux, y los resultados, a pesar de no ser buenos, lograron superar mis expectativas, porque la verdad es que me esperaba algo peor.
Digital Foundry también hizo anteriormente una comparativa en la que, utilizando Linux, midieron el rendimiento de PS5 bajo dicho sistema operativo con juegos de Steam, y lo comparan con el rendimiento de la consola funcionando en modo nativo.
Los resultados son sorprendentes, y de nuevo mejores de lo esperado, porque la consola logra ofrecer bajo Linux un rendimiento casi idéntico al modo nativo. Antes de seguir, os recuerdo que la versión de Linux para PS5 está disponible gracias a un proyecto de Andy Nguyen, y solo es compatible con las primeras consolas actualizadas como mucho hasta la versión 4.5.
Si tienes una PS5 actual o si has actualizado la tuya más allá de esa versión no podrás utilizar esta versión de Linux, porque Sony corrigió la «vulnerabilidad» que permite instalar y ejecutar Linux en dicha consola.
CPU de PS5 frente a Ryzen 5 3600
Utilizando la aplicación de Geekbench 6 para Linux fue posible comparar el rendimiento de ambos procesadores, y los resultados confirman lo que os hemos venido diciendo desde hace tiempo, que el Ryzen 5 3600 es, en general, superior al procesador de PS5.
La CPU de PS5 utiliza la arquitectura Zen 2 y tiene 8 núcleos y 16 hilos. Consigue 1.220 puntos en monohilo y 7.566 puntos en multihilo. El Ryzen 5 3600 utiliza también la arquitectura Zen 2 y tiene 6 núcleos y 12 hilos. Consigue 1.613 puntos en monohilo y 6.889 puntos en multihilo.
Hay que tener en cuenta que el Ryzen 5 3600 tiene 32 MB de caché L3, y la CPU de PS5 solo tiene 8 MB de L3, así que el primero rinde mejor en juegos, que es precisamente el objetivo principal del procesador de la consola de Sony.
Rendimiento de PS5 en Linux frente al modo nativo
Haciendo una media, los juegos de PS5 ejecutados en Steam bajo Linux con la misma configuración gráfica presentan prácticamente el mismo nivel de rendimiento que en modo nativo. La diferencia es mínima, y se muestra en pequeñas fluctuaciones de entre 1 y 3 FPS la mayor parte del tiempo.
Al activar el modo «boost» bajo Linux tenemos una pequeña ganancia de rendimiento en PS5 frente al modo nativo que, dependiendo de cada juego en concreto, puede oscilar entre un 1% y un 3% en el mejor de los casos.
Mover juegos en Linux permite utilizar ajustes gráficos diferentes a los de PS5 en modo nativo, pero esto produce problemas de rendimiento. Por ejemplo, en Black Myth Wukong al ejecutar el juego con calidad alta y texturas en alto hay una pérdida de rendimiento bajo Linux.
Digital Foundry descubrió que esto se debe a que PS5, cuando ejecuta Black Myth Wukong en modo nativo, en realidad utiliza un ajuste de texturas equivalente al nivel bajo en PC. Al cambiar la calidad de texturas a nivel bajo en Linux el rendimiento subió hasta casi el mismo nivel que tiene en nativo.
El problema de la memoria unificada
Una de las grandes ventajas que tiene la memoria unificada en consolas que funcionan de manera cerrada es que esta se puede utilizar de forma flexible, es decir, no hay una separación rígida entre las cantidades que se utilizarán como RAM y como VRAM.
Al ejecutar juegos bajo Linux en PS5 esa flexibilidad desaparece, porque Linux no es capaz de gestionar la memoria unificada de manera inteligente y en su lugar establece una separación rígida que nos deja aproximadamente 6 GB para trabajar como memoria gráfica y el resto, casi 10 GB, para trabajar como memoria del sistema (RAM).
Esto hace que se produzcan problemas en algunos juegos, como Pragmata, que sufre casos de stuttering por falta de VRAM en PS5 bajo Linux, y también encontramos algunos fallos gráficos en Crimson Desert.
¿Y qué hay del trazado de rayos?
En el vídeo también probaron Control configurado en calidad baja con trazado de rayos en medio y resolución 1080p sobre PS5, y consiguieron una media de 60 FPS bastante estable. PS5 recibió una versión de Control con trazado de rayos y un nivel de calidad gráfica similar, pero esta funcionaba en 1440p y corría a 30 FPS.
Para que podáis comparar, una GeForce RTX 2060 puede mover Control en 1080p con calidad alta y trazado de rayos en alto, la configuración máxima posible del juego en su lanzamiento, manteniendo medias de entre 35 y 40 FPS, sin recurrir a NVIDIA DLSS.
PS5 sobre Linux nos dice mucho sobre Xbox Project Helix
Y en positivo, la verdad sea dicha. La próxima consola de Microsoft va a ser, en esencia, un PC consolizado capaz de mover juegos de Steam y otras plataformas. Esto generó muchas dudas sobre la optimización y la posible pérdida de rendimiento al prescindir de ese ecosistema cerrado que tienen las consolas clásicas.
Viendo lo bien que rinde PS5 en Linux con juegos ejecutados en Steam creo que está claro que ese miedo a un posible mal rendimiento de Xbox Project Helix se ha exagerado. Microsoft debería ser capaz de optimizar la consola, y la versión de Windows que utilice, para conseguir nivel de rendimiento prácticamente idéntico al que tendría moviendo juegos bajo un ecosistema cerrado.
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