Ride like the wind, to be free again Christopher Cross (Ride Like the Wind, 1980)
Un atormentado mes de julio penetraba con sus rayos a través de las densas manchas de los cristales del bar de carretera de Mateo castigando sus ojos cargados de resaca. Tumbado sobre la mesa de billar observó la barra que se había convertido en un desolador museo de todo lo que habían bebido los forestales que celebraron el cambio de relevo ayer por la noche. Y él celebró con ellos. Una nube de olores entre sudor rancio, alcohol y tabaco barato convertía el aire en una densa bienvenida al mundo de los vivos. Un mundo que sinceramente en estos momentos le parecía todo menos atractivo. Mateo ahora miró al techo. Era una resaca de las buenas así que la borrachera tenía que haber sido también de época. Y entonces un miedo gélido recorrió su espina dorsal. ¿Habría hablado más de la cuenta? Cada vez que Mateo bebía demasiado le invadía el pánico. No podía evitar beber para poder vivir con los secretos que llevaba a cuestas, pero el alcohol podía traicionarle y hacer que liberara esos secretos ante las personas equivocadas. Y aunque los forestales eran simples como alcornoques y nobles como bellotas Mateo no podía evitar el pánico. Un pánico que acabó por despertarle del todo. Se incorporó lentamente apoyando sus manos sobre el tapete verde que parecía empapado con algo que no pensaba investigar. El color de ese tapete le recordó a la moqueta que había tenido en su despacho. Ese despacho que había sido testigo de lo que luego arruinaría su vida para siempre. Mateo bajó de la mesa de un salto que casi le costó el equilibrio. Rodeó la barra apoyándose en ella con la cautela que le seguía exigiendo el dolor de cabeza y articulaciones que palpitaba dentro de él.
No lograba librarse de la angustia de esa amnesia etílica que le impedía reconstruir del todo las conversaciones de ayer por la noche para descartar que hablara de sus oscuros secretos. Recordaba una conversación sobre cuánto le había costado el bar, Roger desde su oronda ingenuidad quería gastar sus ahorros para abandonar el bosque y comprar un bar como el suyo y así olvidar los abetos y la maldita y pegajosa resina que por alguna razón le perseguía en sueños. Mateo quiso desanimarle contándole cuánto dinero perdía todos los meses. Una cantidad pequeña pero desalentadora para alguien que veía su mugriento bar como la vía de escape ideal. Y para Mateo lo fue. Le permitió alejarse de la ciudad, de un empleo que le cubría de billetes y remordimientos. Luego hablaron de coches, de mujeres, de películas alemanas, de poesía japonesa, del arte de reparar jarrones… ¿cómo se llamaba? Kintsugui. Eso es. Una conversación que fue tomando desvíos cada vez más absurdos, pero que no lograba recordar con el suficiente detalle como para descartar un descuido de un subconsciente flotando en cerveza barata y chupitos de bourbon. Luego el sonido de la campanilla de la puerta. Al llevar su mirada hacia la entrada un tipo barbudo, con gafas de sol anticuadas, entrado en años y con un traje demasiado pequeño para él acababa de cruzar el umbral. «Vainilla». Dijo inmediatamente desprendiéndose de las gafas de sol con una mano. «Necesito un batido de vainilla». Mateo le observó durante un tiempo desde el otro lado de la barra. Entonces comenzó a recoger la marabunta de botellas y vasos que había sobre ella de forma mecánica, como si acabara de darse cuenta de que estaban ahí. «No tenemos». Dijo entonces con un tono que pretendía desanimar del todo al nuevo inquilino del bar. El desconocido se acercó a la barra y se sentó en un taburete. «Lástima». Dijo abriéndose la chaqueta mientras se sentaba. Entonces apoyó un documento sobre la mesa. Mateo palideció.
Hay coches que no necesitan hacer demasiado ruido para hacerse escuchar. El Hyundai Ioniq 6 es uno de ellos. Presentado en 2022 y sometido a una importante renovación en 2025, este sedán eléctrico de silueta deportiva / futurista ocupa en la gama de la marca coreana un lugar singular y bien definido: es la berlina tecnológicamente más avanzada y aerodinámicamente más eficiente de la familia Ioniq y actúa como el gran argumento de Hyundai para demostrar que la propulsión eléctrica y las largas distancias no son conceptos opuestos. Convive con el Ioniq 5, ese crossover de geometría retro que conquistó el mercado desde 2021, con el musculoso Ioniq 5 N de prestaciones deportivas, y se sitúa como el modelo que más pone el acento en la eficiencia pura, la aerodinámica extrema y la capacidad de rodar durante cientos de kilómetros con el mínimo consumo posible.
Modelo analizado
Hyundai Ioniq 6
Motor y acabado
Energy 325 CV AWD 84 kWh
Potencia
325 CV
Velocidad máxima
185 Kmh
Aceleración o-100
5,1 s
Largo/ancho/alto
4925/1880/1495 mm
Potencia máxima RPM
1325 CV
Par máximo Nm/RPM
605 Nm
Caja de cambios
Automático
Web
https://www.hyundai.es/
Precio
60.650 euros
La versión que hemos tenido la oportunidad de probar es el Hyundai Ioniq 6 Energy de 325 CV con tracción integral AWD y batería de 84 kWh, en el elegante color Transmission Blue, el acabado tope de gama del modelo en España y la expresión más completa y potente de la berlina coreana. Un vehículo con un precio de catálogo de 61.650 euros con llantas de 20 pulgadas, lo que lo sitúa en un territorio de precio medio-alto dentro del mercado de berlinas eléctricas, por encima del Tesla Model 3 Long Range AWD pero por debajo de las propuestas premium de BMW, Mercedes o Porsche.
La gama del Ioniq 6 renovado, que llegó a los concesionarios españoles en enero de 2026, se estructura en torno a dos tamaños de batería y varias configuraciones de tracción. La versión de acceso, denominada Light, se ofrece con una batería de 63 kWh y motor de 151 CV de tracción trasera, con un precio de salida de 44.650 euros. El segundo escalón, de tracción trasera, se ofrece con batería de 84 kWh y 228 CV, disponible en los acabados Star y N Line. En lo alto de la gama se sitúa el acabado Energy, que Hyundai reserva en exclusiva para la configuración de tracción integral AWD y 325 CV de potencia combinada: es la única manera de acceder al equipamiento más completo del modelo, lo que convierte al Ioniq 6 Energy en una propuesta coherente para quienes buscan el máximo en tecnología, prestaciones y confort. Disponible con llantas de 20 pulgadas a 61.650 euros o con llantas de 18 pulgadas a 60.650 euros.
Hyundai ha vivido en España los últimos años una transformación que pocas marcas del mercado pueden presumir. La compañía cerró 2025 con un nuevo récord de ventas, alcanzando las 68.568 unidades matriculadas y consolidándose como la cuarta marca más vendida del mercado nacional con una cuota del 6%. Lo más llamativo no es el volumen, sino la composición de ese volumen: los modelos electrificados ya representan en torno al 66% de las ventas totales de la marca en España, y los vehículos 100% eléctricos se acercan a las 5.000 unidades, con un crecimiento que supera el 250% respecto al año anterior. Entre esos eléctricos puros, la familia Ioniq actúa como punta de lanza tecnológica y de imagen, mientras que el recién llegado Inster, con más de 2.200 unidades en su primer año, es el eléctrico asequible que ha disparado los números absolutos del segmento cero emisiones. El Ioniq 6, por su parte, no es un modelo de gran volumen en España, pero cumple una función estratégica fundamental: posicionar a Hyundai en el escalón tecnológico más avanzado del sector y ofrecer a quienes hacen muchos kilómetros en autopista la berlina eléctrica más eficiente del mercado no premium.
El Ioniq 6 es el segundo modelo de Hyundai desarrollado íntegramente sobre la E-GMP (Electric Global Modular Platform), la arquitectura exclusiva para vehículos eléctricos de batería del grupo Hyundai Motor, que comparte con el Ioniq 5, el Ioniq 5 N, el Genesis GV60 y el Kia EV6. La E-GMP se diferencia radicalmente de las plataformas adaptadas desde motores de combustión precisamente porque fue concebida desde cero para la propulsión eléctrica, lo que permite maximizar la distancia entre ejes y por tanto el espacio interior, al no tener que alojar ningún componente mecánico convencional entre los ejes. Pero su principal ventaja competitiva es de naturaleza eléctrica: se trata de una arquitectura de 800 voltios, el doble de la tensión utilizada por la mayoría de los competidores, incluido el Tesla Model 3, que trabaja a 400 voltios.
El frontal: nariz de tiburón y faros separados
El Ioniq 6 es un coche que, desde la distancia, genera curiosidad. Su silueta streamliner que evoca los grandes trenes aerodinámicos de los años 30 del siglo pasado, es tan diferente a cualquier otra cosa en el mercado que inevitablemente atrae miradas. En la renovación de 2025, el frontal es quizás el elemento que más ha evolucionado respecto al modelo original. La nueva nariz de tiburón estrecha y afilada sustituye a la delantera más redondeada de la primera generación, y los grupos ópticos han sido completamente rediseñados para separar las luces diurnas (DRL) de los faros principales, un recurso estético que aporta al frontal una expresión completamente nueva, más tecnológica y más afilada.
Los DRL adoptan una firma luminosa propia del universo Ioniq, con una forma delgada y horizontal que enmarca la zona alta del morro. Los faros principales, más pequeños y situados a media altura, incorporan tecnología LED Matrix con sistema IFS de 12 segmentos por módulo de serie en el Energy, garantizando la mejor iluminación sin deslumbrar al tráfico contrario. El paragolpes delantero fue íntegramente rediseñado, con entradas de aire esculpidas y líneas que remarcan la anchura del vehículo. El color Transmission Blue de nuestra unidad de pruebas, un tono azul profundo y metálico que pertenece al universo cromático de la gama eléctrica de Hyundai, capta la luz de manera diferente según el ángulo y resulta especialmente llamativo en el frontal afilado de esta renovación, donde el Transmission Blue funciona como un guiño directo a la condición 100% eléctrica del coche.
Una silueta muy aerodinámica
La silueta del Ioniq 6 de perfil es donde el concepto streamliner cobra pleno sentido. El coche mide 4,92 metros de longitud, tiene una distancia entre ejes de 2,95 metros (notablemente mayor que la del Tesla Model 3 con sus 2,87 metros) y una altura de 1,495 metros que lo sitúa claramente en el territorio de la berlina baja de corte deportivo. La línea del techo describe un arco continuo y descendente desde el pilar A hasta el portón trasero, creando esa silueta de cupé alargado que es la firma visual del modelo. El resultado aerodinámico de todo este trabajo de diseño es un coeficiente de resistencia aerodinámica de 0,21, el más bajo de cualquier vehículo eléctrico de producción de su segmento, por debajo del Tesla Model 3 (0,23) y del BMW i4 (0,24). En el acabado Energy, el coche calza de serie llantas de aleación de 20 pulgadas de diseño aerodinámicamente optimizado.
Una de las novedades tecnológicamente más avanzadas que ofrece la renovación son los Digital Side Mirrors incluidos de serie en el Energy: pequeñas cámaras montadas sobre aletas aerodinámicas que sustituyen a los espejos retrovisores convencionales y proyectan su imagen en monitores integrados en el interior. Además de reducir aún más el coeficiente aerodinámico y ampliar el campo de visión lateral, estos retrovisores virtuales eliminan uno de los principales focos de ruido aerodinámico a velocidades de autopista. Los tiradores de puertas auto-escamoteables, que se retraen enrasados con la carrocería cuando el coche está en marcha, completan junto a ellos una propuesta aerodinámica con una eficiencia grandísima. Las nuevas molduras negras que recorren los laterales refuerzan la anchura visual del conjunto y dan continuidad estética al nuevo frontal.
La zona trasera del Ioniq 6 completa una propuesta estética coherente de principio a fin. El portón es de tipo fastback, con el cristal integrado en la curvatura descendente de la línea del techo, y el conjunto se remata con un alerón trasero de tipo cola de pato que en la renovación de 2025 se ha extendido y afilado para reforzar la expresividad del conjunto y contribuir al control aerodinámico a alta velocidad. Los pilotos traseros, que conectan visualmente de extremo a extremo gracias a una franja luminosa de LED con el diseño pixelado característico de la familia Ioniq, dotan a la trasera de presencia y modernidad. El difusor inferior es funcional y tiene una geometría más trabajada que en la primera generación. Los nuevos detalles cromados que enmarcan el paragolpes trasero aportan una lectura de anchura y aplomo muy efectiva. La toma de carga en corriente continua (CCS Combo) y la toma en corriente alterna (Tipo 2) están integradas en el lateral trasero derecho, con un acceso sencillo y una tapa que se abre con suavidad.
Un interior tecnológico
Entrar en el habitáculo del Ioniq 6 es acceder a lo que Hyundai denomina Mindful Cocoon, un concepto de diseño interior que aspira a crear un espacio envolvente, sereno y centrado en el bienestar del conductor y los pasajeros. El resultado es una cabina con mucha carga tecnológica que se diferencia claramente de la frialdad minimalista del Tesla Model 3 o de la sobriedad germánica del BMW i4. El salpicadero describe una línea horizontal continua y limpia, con muy pocos elementos salientes y una integración del conjunto de pantallas que resulta completamente natural. En el acabado Energy que probamos, los materiales del interior combinan tejidos de apariencia premium con recubrimientos en cuero ecológico para los paneles de puertas. Hyundai ha incorporado en toda la gama Ioniq 6 materiales de origen sostenible: fibra de caña de azúcar para algunos acabados, telas recicladas y tintas vegetales, un compromiso medioambiental que se nota en el tacto y el aspecto del interior.
Los plásticos duros brillantes que tantas huellas atraen en modelos de la competencia son prácticamente inexistentes en esta versión Energy, lo que representa una mejora notable respecto a algunas zonas del interior de la primera generación del modelo. La sensación de calidad de conjunto es alta, sin alcanzar el nivel de un Audi o un BMW pero superando con claridad al Tesla Model 3 en la cohesión del ensamblaje y la elección de materiales. El nuevo volante de tres radios rediseñado incorpora los controles del asistente de conducción en autopista de forma más intuitiva y tiene un tacto más agradable que el anterior. La consola central renovada gana en practicidad con un diseño más limpio y accesible.
Los asientos delanteros del Ioniq 6 Energy son uno de los puntos fuertes del coche. Están tapizados en cuero ecológico con costuras en contraste, tienen un buen soporte lateral y ofrecen una amplia gama de ajustes eléctricos que incluye lumbar. La posición de conducción es la propia de una berlina de nivel medio-alto: baja y deportiva, con el volante de cuero en posición natural y una distancia al conjunto de pantallas perfectamente calculada. Los asientos incluyen calefacción y ventilación de serie en el acabado Energy, así como la función de posición relax tanto para el conductor como para el acompañante, que reclinan el respaldo y extienden el reposacabezas para aprovechar los momentos de espera en carga. El apoyo lumbar eléctrico es de los mejor calibrados del segmento. Después de varias horas al volante en un viaje de larga distancia, la espalda no acusa fatiga. El volante calefactable de tres radios es cómodo de sujetar, con los controles de los asistentes de conducción y del sistema multimedia perfectamente accesibles desde los pulgares sin soltar la posición de conducción.
Habitabilidad, espacio trasero y altura libre
La distancia entre ejes de 2,95 metros de la E-GMP es el argumento más poderoso del Ioniq 6 en términos de habitabilidad. Las plazas traseras ofrecen un espacio para las piernas extraordinario para un coche de este precio y este segmento: un conductor de 1,90 metros de altura puede sentarse detrás de sí mismo con al menos dos palmos de espacio para las rodillas. Este es uno de los argumentos más contundentes del Ioniq 6 frente al Tesla Model 3, que con una distancia entre ejes menor no logra replicar este nivel de amplitud. El suelo de la zona trasera es prácticamente plano ya que la batería queda integrada en el piso de la carrocería sin invadir el habitáculo, lo que facilita la posición del ocupante central y convierte al Ioniq 6 en un genuino cinco plazas. La altura libre al techo en las plazas traseras es el único punto donde el diseño streamliner pasa factura: la línea del techo descendente reduce el espacio en altura para ocupantes que superen el metro ochenta.
El maletero del Ioniq 6 es uno de los puntos más discutidos del modelo, y con razón. Sus 401 litros de capacidad son perfectamente suficientes para el uso cotidiano pero resultan algo justos para un coche de 4,92 metros de longitud: el Tesla Model 3 ofrece 561 litros y el BMW i4 470 litros, ambos con acceso superior más amplio. La explicación está en la silueta fastback: la abertura del portón es algo estrecha de hombros y el acceso lateral es menor de lo que sugiere el tamaño total del vehículo. El interior del maletero es profundo y regular, sin escalones incómodos, y la capacidad de 401 litros se complementa con el frunk delantero que con sus aproximadamente 40 litros de capacidad sirve para guardar el cable de carga Tipo 2 o pequeños bultos, manteniendo libre el maletero trasero. Abatiendo los asientos traseros en proporción 60/40, el volumen de carga se amplía notablemente para el transporte de objetos voluminosos. La consola central entre los asientos delanteros incorpora un amplio compartimento cerrado con carga inalámbrica para smartphone integrada en la base. Los bolsillos de las puertas delanteras son generosos. En conjunto, el almacenamiento interior está bien resuelto para el uso cotidiano, aunque no es el punto donde más brilla el Ioniq 6 comparado con la competencia.
El Ioniq 6 renovado incorpora la doble pantalla de 12,3 pulgadas que debuta en la actualización de 2025: el cuadro de instrumentos digital y la pantalla central de infoentretenimiento están montadas en un único bloque continuo que domina el salpicadero con elegancia. La resolución de ambas pantallas es excelente, con colores vivos y sin parpadeos en ninguna condición de luz. La pantalla de instrumentos ofrece información clara y bien organizada, con distintos modos de visualización según el perfil de conducción activo. La pantalla central de infoentretenimiento responde con rapidez y fluidez. El sistema operativo es la última versión del ccNC de Hyundai, que integra navegación con actualizaciones en línea, reconocimiento de voz por lenguaje natural y es compatible con Apple CarPlay y Android Auto de forma inalámbrica, corrigiendo uno de los puntos más criticados de la primera generación que requería cable. Las pantallas que sustituyen a los espejos retrovisores son de buena calidad pero hay que acostubrarse pues la mirada se marcha al exterior cuando vamos a hacer una maniobra las primeras ocasiones.
El acabado Energy incorpora de serie un Head-Up Display (HUD) que proyecta sobre el parabrisas la velocidad, el estado del asistente de conducción y las indicaciones de navegación, permitiendo mantener la vista en la carretera. Como novedad en la renovación, el control del climatizador ya no depende únicamente de la pantalla táctil: un panel físico dedicado con mandos y teclas de acceso directo está integrado en la parte inferior del conjunto, evitando navegar por menús para ajustar la temperatura, un acierto ergonómico que va a contracorriente de la tendencia del sector pero que consideramos un acierto ergonómico. También se han incorporado puertos USB-C de carga rápida de 100 W, una mejora muy bienvenida. Las actualizaciones de software en remoto (OTA) garantizan que el sistema evoluciona sin necesidad de acudir al taller.
Insonorización y sistema de sonido
La insonorización del Ioniq 6 es uno de sus puntos más destacados. En ciudad, el silencio a bordo es casi completo: la ausencia del motor térmico, unida a un trabajo serio con materiales fonoabsorbentes en los pasos de rueda, el techo y los paneles de puertas, convierte cada trayecto urbano en una experiencia notable de refinamiento. Con los Digital Side Mirrors incluidos de serie en el Energy, uno de los principales focos de ruido aerodinámico a alta velocidad desaparece por completo, y la diferencia respecto a la primera generación del modelo en este apartado es claramente perceptible. Solo a velocidades superiores a 110 km/h el ruido aerodinámico residual comienza a hacerse notar, especialmente alrededor del pilar A. El ruido de rodadura está muy bien controlado en todo el rango de velocidades gracias a las ruedas con espuma acústica que se montan de serie.
El Ioniq 6 Energy incorpora el paquete Hyundai SmartSense en su configuración más completa, con una dotación de asistentes que rivaliza con lo que ofrecen marcas premium alemanas a precios considerablemente superiores. El sistema de frenada automática de emergencia detecta peatones, ciclistas y vehículos en situaciones de cruce, e incorpora en la renovación la función de prevención de colisión en intersecciones. El asistente de conducción en carretera de nivel 2 (Highway Driving Assist 2) combina control de crucero adaptativo con mantenimiento activo de carril y es capaz de gestionar cambios de carril de forma semiautónoma en autopista con una suavidad y precisión que impresionan. La visión 360 grados con cámaras en los cuatro ángulos del coche facilita enormemente las maniobras en ciudad y estacionamiento. El aparcamiento remoto inteligente (RSPA 2) permite mover el coche hacia adelante y en marcha atrás desde fuera mediante el smartphone.
El corazón mecánico de la versión que probamos es un sistema de doble motor eléctrico con tracción integral AWD, con una potencia combinada de 239 kW (325 CV) y un par máximo conjunto de 605 Nm. El motor delantero, de menor tamaño, se encarga de la tracción en el eje frontal, mientras que el motor trasero —el principal, de mayor potencia— gestiona la propulsión trasera. La unidad de control distribuye el par entre ambos ejes en tiempo real y de forma continua, adaptando el reparto a las condiciones de adherencia y al estado del firme con una rapidez que el conductor nunca percibe como una intervención, sino como una sensación de aplomo permanente. El resultado es una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,1 segundos, ejecutada con esa suavidad lineal característica de los motores eléctricos: sin sacudidas, sin escalonamiento, con una progresión continua y contundente que se percibe especialmente en los adelantamientos a velocidades medias-altas.
La regeneración de energía en frenada se gestiona a través de cuatro niveles seleccionables mediante las paletas del volante, desde la regeneración mínima hasta el nivel máximo, que permite circulación por ciudad casi sin tocar el pedal de freno. El Ioniq 6 ofrece tres modos de conducción seleccionables: Eco, Normal y Sport. El modo Eco reduce la respuesta del acelerador y la potencia del climatizador para maximizar la autonomía, ideal para trayectos urbanos con batería baja. El modo Normal es el equilibrio que se usa el 95% del tiempo: respuesta ágil sin sacrificar eficiencia. El modo Sport libera toda la potencia de ambos motores, endurece la respuesta de la dirección y afila los mandos hasta un punto que transforma de manera notable el carácter del coche. Un cuarto ajuste, la marcha Nieve accesible desde el menú, optimiza el sistema de tracción total para condiciones de baja adherencia, limitando el par en el arranque y ajustando el reparto entre ejes para maximizar el control en hielo o nieve.
En ciudad: un gigante discretamente ágil
El Ioniq 6 mide casi cinco metros de longitud y ronda las dos toneladas de peso, datos que en teoría lo convierten en un coche complejo de gestionar en entornos urbanos. La realidad, sin embargo, es más amable de lo que sugieren las cifras. La dirección eléctrica de asistencia variable se muestra suficientemente ligera en maniobras lentas y aparcamientos como para que el tamaño del coche no resulte intimidante. La visión 360 grados y la cámara de visión trasera de alta resolución compensan generosamente los ángulos muertos propios de un coche de estas proporciones. La suspensión delantera de tipo MacPherson y la trasera de cinco brazos absorben los baches y los adoquines de los centros históricos con una suavidad notable.
El sistema de tracción integral AWD en ciudad no supone ninguna desventaja: en condiciones normales de asfalto seco la electrónica activa el eje delantero únicamente cuando la situación lo demanda, de forma completamente transparente para el conductor. En ciudad el Ioniq 6 seduce no por su agilidad sino por su serenidad: el silencio a bordo, la respuesta instantánea del conjunto motriz desde cero y la comodidad del conjunto crean una experiencia de desplazamiento urbano de un nivel de refinamiento que no esperamos en este precio. La conducción en modo un solo pedal, con la regeneración al máximo, hace que los recorridos por ciudad se conviertan en una coreografía fluida donde el pedal de freno casi sobra.
Cuando el Ioniq 6 abandona la ciudad y se adentra en carreteras secundarias con curvas y cambios de rasante, la variante AWD que probamos muestra un carácter claramente diferenciado respecto a la versión de tracción trasera. El sistema de doble motor reparte el par entre los dos ejes con maestría, permitiendo mantener un ritmo ágil y seguro incluso cuando el firme se complica. En los tramos revirados, el Ioniq 6 AWD muestra un aplomo y una capacidad de trazar curvas que la versión RWD no puede replicar: el tren delantero contribuye activamente a la dirección del vehículo cuando el trasero necesita apoyo, y el resultado es una sensación de estabilidad y seguridad que invita a un ritmo algo más vivo del que el peso del coche haría presuponer. La dirección, aunque no es especialmente comunicativa respecto al pavimento, proporciona una información suficiente para que el conductor tengainformación de lo que ocurre en los cuatro puntos de contacto con el asfalto. Dicho esto, el carácter del Ioniq 6 en carreteras con curvas sigue siendo el de una berlina cómoda y segura antes que el de un deportivo.
Es en la autopista donde el Ioniq 6 revela su carácter rutero y donde sus virtudes brillan más intensamente. El coeficiente aerodinámico de 0,21 se traduce en algo muy concreto cuando el conductor se lanza a recorrer grandes distancias. Los 325 CV de potencia combinada del AWD aportan una contundencia indiscutible en los adelantamientos a altas velocidades: pasar de 100 a 130 km/h para superar un camión se hace de manera tranquila, sin urgencia, con los motores respondiendo con la misma facilidad que si se acelerara desde los 50. A 120 km/h el nivel de ruido a bordo es notablemente bajo por la elección de los retrovisotes con cámara y los tiradores además del perfil de la carrocería. El asistente de conducción en autopista de nivel 2 gestiona con suficiente fluidez los adelantamientos semiautónomos. El control de crucero adaptativo mantiene la velocidad seleccionada con gran precisión y reacciona con antelación a la ralentización del tráfico. Para el viajero habitual que recorre largas distancias por autopista varias veces a la semana, el Ioniq 6 AWD Energy es sin duda uno de los eléctricos más completos del mercado en su rango de precio.
La autonomía es el argumento central de la propuesta del Ioniq 6, y en la versión AWD de 325 CV con batería de 84 kWh la cifra oficial es de 650 kilómetros en ciclo WLTP con las llantas de 20 pulgadas, lo que la sitúa como la berlina eléctrica de tracción integral con mayor autonomía homologada del mercado en su precio. Es justo señalar que la versión RWD de 228 CV con llantas de 18 pulgadas y Digital Side Mirrors puede alcanzar los 680 km WLTP, diferencia que responde principalmente al menor consumo de un único motor y a la menor resistencia rodadura de los neumáticos de perfil más alto; pero la diferencia real en el uso cotidiano es considerablemente menos pronunciada de lo que esas cifras podrían sugerir. En condiciones reales de uso, con un reparto de aproximadamente un 40% de conducción urbana e interurbana y un 60% de carretera y autopista, el consumo medio de nuestra unidad de prueba se estabilizó en torno a los 15,9 kWh por cada 100 kilómetros, un dato que con los aproximadamente 82 kWh utilizables de la batería permite alcanzar algo más de 400 kilómetros reales entre paradas de recarga.
Conclusiones
El Hyundai Ioniq 6 Energy 325 CV AWD es la expresión más completa y capaz de la berlina eléctrica coreana con una vocación innegable para realizar rutas de gran kilometraje. Hyundai no ha intentado hacer de él un SUV disfrazado, ni ha sucumbido a la tentación de los modelos de moda. Ha cogido la propuesta más audaz posible con un perfil llamativo y la ha ejecutado con una consistencia y avances técnicos muy notables. La potencia y la tracción AWD añaden a los buenos argumentos del modelo (eficiencia real, tiempos de carga, autonomía y sistema de asistentes de primer nivel) una capa de versatilidad que hace al Ioniq 6 Energy capaz de enfrentarse con solvencia a cualquier escenario, desde el uso cotidiano urbano hasta las carreteras de montaña en condiciones adversas, pasando por los largos trayectos de autopista que son el verdadero hábitat natural del coche.
Solamente hay que señalar en sus posibles zonas de mejora el maletero de 401 litros con una boca algo estrecha, y los sacrificios que la silueta fastback exigen en lo que respecta al espacio de cabeza trasero para los pasajeros de mayor estatura. Por otro lado el precio de 61.650 euros en catálogo lo coloca en un nivel de exigencia elevado, aunque las ventajas tecnológicas frente al Tesla Model 3 Long Range AWD en velocidad de carga, espacio interior trasero y calidad de materiales justifican buena parte de esa diferencia. Cuando se trata de hacer kilómetros con placer, en silencio, cargando rápido, llegando lejos y haciéndolo en un coche que se ve diferente a todo lo demás en la carretera, hay pocas berlinas eléctricas en el mercado que puedan mirarlo a los ojos.
Valoración final
8.4
NOTA
NOS GUSTA
Buen espacio interior
Autonomía/br>
Capacidad de carga
A MEJORAR
Maletero algo pequeño
Altura plazas traseras
RESUMEN
Una berlina tecnológica con un diseño exterior llamativo y una aerodinámica excepcional. Buena solución para viajes largos por autonomía, equipación tecnológica y capacidad de carga, a corregir el tamaño del maletero.
Prestaciones8.5Diseño9Consumo8.5Confort8Sistema de infoentretenimiento8
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